La importancia de la financiación de la innovación

La importancia de la financiación de la innovación

En el año 2020 se publicó la décimo tercera edición del Índice Global de Innovación (GII)[1] con el patrocinio de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la Universidad de Cornell y el INSEAD. Dicho índice, entre otras cosas, da cuenta de la importancia de la financiación de la innovación como un aspecto de crucial importancia para los actores de este ecosistema. Esta financiación se puede generar a través de mecanismos tradicionales como los de apoyo público, inversiones por parte de empresas y mecanismos basados ​​en el mercado como préstamos de capital privado y capital de riesgo. También, hay métodos de financiación más recientes que incluyen empresas de riesgo, mercados de propiedad intelectual (PI), microfinanzas, crowdfunding y soluciones tecnológicas.

Si hablamos de la financiación estatal a la innovación, según la a Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), un país en vía de desarrollo debería invertir por lo menos el 1 % de su Producto Interno Bruto en actividades de Investigación y Desarrollo (I+D). Por su parte, el GII incorpora esta cifra, conocida en inglés como el GERD, como uno de los principales indicadores para medir qué tan innovador es un país.

Teniendo en cuenta este indicador, en 2020 los lideres por regiones fueron los siguientes países (entre una muestra evaluada de 120 naciones):

  • América del Norte: Estados Unidos (2.8 % – puesto 9) y (1.5 % – puesto 23).
  • Europa: Suiza (3.3 % – puesto 4), Suecia (3.3 % – puesto 3) y Reino Unido (7 % – puesto 21).
  • Asia suroriental y Oceanía: Singapur (1.9% – puesto 8), República de Corea (el 4.5 % – puesto 2) y Hong Kong (0.9 % – puesto 42).
  • Asia occidental y África del norte: Israel (4.9 % – puesto 1), Chipre (0.6 % – puesto 59) y Emiratos Árabes (1.3 % – puesto 29).
  • África subsahariana: Suráfrica (0.8 % – puesto 45), Kenia (0.8 % -puesto 47) y Tanzania (0.5 % – puesto 66).
  • Asia central y del sur: India (0.6 % – puesto 57), Irán (0.8 % – puesto 44) y Kazajstán (0.1 % – puesto 101).
  • América Latina y el Caribe: los países que ocuparon los tres primeros lugares fueron Chile (0.4 % – puesto 75), México (0.3 % – puesto 79) y Costa Rica (0.4 % – puesto 71). Por otra parte, Colombia con el 0.2 % ocupa el puesto 87 de 120 países.

Al analizar estos datos, se evidencia que América Latina se encuentra rezagado frente a los líderes de innovación en el apartado del financiamiento de la CTI con fondos públicos, teniendo en cuenta que, por ejemplo, Chile, país que lidera en la región, invierte 12 veces menos que el líder mundial en GERD que es Israel.

Ahora bien, en lo que se relaciona con el capital privado como fuente de recursos para actividades de CTI, el GII indica que la falta de mecanismos de financiamiento puede conducir a una falta de inversión en innovación. En otras palabras, si la innovación supone altos retos para su financiamiento, los inversionistas se decantarán más hacia unos sectores que a otros con el fin de minimizar los riesgos sobre su inversión y obtener el retorno deseado sobre el capital invertido. Esto es particularmente cierto cuando el riesgo tecnológico asociado con una innovación es demasiado alto, cuando los empresarios solo tienen activos intangibles como garantía o en economías emergentes donde los mercados financieros aún deben fortalecerse[2].

Uno de los mecanismo que podría llevar que se inviertan recursos del sector privado en innovación es la propiedad intelectual, pues los activos intangibles están muy ligados al desempeño corporativo, por ejemplo, estos activos representan el 90 % del valor de las principales empresas en el mundo que cotizan en bolsa[3]. Además, son instrumentos que, a la hora de buscar financiación se pueden usar como garantía de respaldo. Sin embargo, para algunos inversionistas no son atractivos, dadas las condiciones mismas del desarrollo de invenciones en ciertos sectores: varios años para su investigación, más procesos regulatorios.

Un claro ejemplo es el sector salud, donde al revisar los tiempos, incertidumbre e inversión requerida para el desarrollo de un medicamento, la situación no es la más deseable, caso opuesto en sectores como las tecnologías de la información y las comunicaciones, en las que se advierten retornos muy rápidos. A modo de ilustración, la tasa general de éxito de un medicamento desde la fase de estudios clínicos hasta la aprobación por parte de la Agencia Regulatoria de Estados Unidos (FDA[4]) es de casi el 10 %, lo que significa que de cada diez prospectos de fármacos tan sólo uno llega a la fase de comercialización[5]. Por otro lado, en cuanto a las solicitudes de patentes de medicamentos, para el año 2020[6] solo se aprobaron el 48 %, es decir de cada dos solicitudes de patente, una es negada.

Es preciso afirmar entonces que existe una gran diferencia entre financiar desarrollos de tecnologías en salud y financiar el desarrollo de otras tecnologías. Por eso la propiedad intelectual y el conjunto de políticas que garantizan su protección deben blindarse de demoras injustificadas tanto por las entidades regulatorias, como de la oficina de patentes. Esto podría contribuir a que los innovadores en salud puedan conseguir mayores apoyos económicos en sus procesos. Así las cosas, si bien la propiedad industrial no garantiza el éxito comercial de un proyecto innovador, sí resulta una herramienta que permite obtener financiación de proyectos en salud y contribuye a la creación de ciclos virtuosos de innovación.

Finalmente, todo esto nos lleva a precisar que, en referencia a la financiación de la innovación presentada en el GII[7], ningún instrumento de política de innovación por sí mismo puede resolver los problemas que un país podría enfrentar en este aspecto, en tanto, son los gobiernos quienes deben implementar una estrategia articulada de políticas y directrices que respondan a los diferentes obstáculos para el financiamiento de la innovación y la consecución de fondos. En este sentido, podrían sumarse tres acciones principalmente: en primer lugar, los gobiernos deben garantizar la eliminación de los riesgos asociados con la financiación de desarrollos tecnológicos, pues es innegable que existe una menor avidez de los capitalistas de riesgo por las empresas en su etapa inicial y de los sectores basados ​​en la ciencia. En segundo lugar, los gobiernos podrían fungir como capitalistas de riesgo, en otras palabras, podrían destinar fondos de capital administrados por el sector público. Cabe aclarar que no se trata solamente de generar dichos fondos, sino también que las políticas estén enfocadas a incluir iniciativas para promover una cultura de innovación, emprendimiento y desarrollo de habilidades financieras, con el objetivo de que se comprendan y se aprovechen de mejor manera los instrumentos públicos y privados dedicados a financiar proyectos de innovación. Por último, en tercer lugar, se debe permitir que los mercados financieros se conviertan en mecanismos que estimulen la innovación, al eliminar barreras legales como pueden ser altos impuestos y falta de regulación para el capital empresarial.

[1] https://www.wipo.int/edocs/pubdocs/en/wipo_pub_gii_2020.pdf

[2] https://www.wipo.int/edocs/pubdocs/en/wipo_pub_gii_2020.pdf

[3] https://www.visualcapitalist.com/the-soaring-value-of-intangible-assets-in-the-sp-500

[4] Food and Drug Administration.

[5] https://archive.bio.org/media/press-release/new-study-shows-rate-drug-approvals-lower-previously-reported

[6] https://www.uspto.gov/learning-and-resources/statistics

[7] https://www.wipo.int/edocs/pubdocs/en/wipo_pub_gii_2020.pdf

 

Fuentes:

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Innovación Regulatoria en Salud

Innovación Regulatoria en Salud

El Webinar ‘Innovación Regulatoria en Salud y Relacionamiento Contractual para la Innovación en Salud’, contará con la participación de Min Comercio, Organon/Andean Cluster, proyecto Sandbox, la Universidad El Bosque y Lloreda Camacho & Co.

El evento aborda dentro del marco nacional, la práctica y los desafíos de los Entornos Regulatorios de Prueba y el relacionamiento entre los partícipes en los acuerdos de innovación en salud.

Conoce la agenda aquí:

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Panorama de la Salud para el nuevo Congreso

Panorama de la Salud para el nuevo Congreso

Por: Brandon Hernández

El pasado 20 de julio tomaron posesión a través de una ceremonia solemne, los 108 senadores y 188 representantes a la cámara que conforman el nuevo Congreso de la República 2022-2026. El Gobierno del Presidente electo Gustavo Petro tendrá una gobernabilidad favorable con el apoyo de las bancadas alternativas, del Partido Liberal y la puerta abierta de otros partidos tradicionales que se declararon en independencia. La posesión de los nuevos congresistas significa un nuevo contexto para el legislativo y un cierre de periodo histórico, al ser el término de un Congreso que afrontó la Pandemia.

La agenda de salud que cursó en el Senado y la Cámara fue intensa, el contexto lo impulsaba y las sinergias con el Gobierno saliente son claras. Por la dinámica de salud pública vale la pena mencionar que según datos del MinSalud, en los últimos cuatro años se asignaron $15,89 billones para la atención de la pandemia. Igualmente, se destaca por parte del Congreso la discusión de iniciativas legislativas como: la ley de residentes, la prohibición del asbesto, seguridad farmacéutica, las barreras de los anticonceptivos, la prevención del Cáncer de Mama, la política nacional de salud mental,  la dignificación del talento humano en salud, la licencia menstrual, entre otras.

Además, en mayo del 2021 la Comisión VII de la Cámara de Representantes y el Senado de la República, por medio de una sesión en conjunto, decidieron archivar el proyecto de ley que pretendía una restructuración del sistema de salud colombiano (010) con 11 votos a favor y dos en contra. De hecho, la reforma a la salud fue un tema de total interés entre los candidatos presidenciales, siendo la de Gustavo Petro la que tuvo mayor discusión, al plantear un sistema único, público, universal, preventivo, participativo, descentralizado e intercultural, que no dependa de la capacidad de pago, y que apunta a la eliminación de las EPS.

Sin embargo, la designada nueva ministra de salud Carolina Corcho, afirmó que la reforma a la salud no tendrá mensaje de urgencia para el nuevo Congreso y será presentada en 2023, con un proceso de aplicación transicional de dos años, lo que significa que se implementaría por completo para 2025. Uno de los objetivos que perseguirá el nuevo Ministerio de Salud con esta reforma es poder estabilizar el funcionamiento de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), alrededor de todo el territorio nacional y garantizar el derecho a la salud de la población, especialmente para quienes viven en situación de pobreza. No obstante, existen inquietudes y comentarios de algunos actores del sector que deben ser gestionados por esta cartera.

En cuanto a los retos en salud que deberá afrontar el nuevo Congreso de la República, Juan Carlos Giraldo, presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, destaca que “existen tres conceptos claves sobre los cuales tendrá que hacer énfasis el próximo gobierno: en la coyuntura, en razón a que la pandemia no ha terminado y hay que manejar la dualidad de lo covid y lo no covid, es decir, reapertura inteligente de servicios; en el Plan Nacional de Vacunación, que se debe finiquitar, y en el acuerdo de punto final, así como otras medidas financieras y actividades de vigilancia por parte de la Superintendencia de Salud”.

Para Gabriel Carrasquilla, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina, el principal reto que tendrá el próximo gobierno es precisamente el desarrollo de esa ley, la cual consagra la salud como un derecho fundamental autónomo, garantiza su prestación, la regula y establece sus mecanismos de protección.

Por su parte, la entrante Ministra de Salud Carolina Corcho, tras el proceso de empalme que se ha venido realizando con el Gobierno Duque, ha identificado cinco retos en los que enfocará sus esfuerzos, una vez posesionada en su cargo el próximo 7 de agosto. El primero de estos es desarrollar un modelo de atención primaria en salud preventiva, en la que los datos permitan predecir los peligros que puede afrontar un paciente y así evitar enfermedades. El segundo reto tiene relación con la creación de un sistema único de información público e integrado, permitiendo transparencia en los recursos de la salud, el tercer desafío está relacionado con la gestión de las EPS del país. El siguiente reto es atender los determinantes sociales de la salud y por último se encuentra la dignificación de los trabajadores de la salud, sobre lo cual asegura que el sistema de salud tiene el 70% de su personal en condiciones de precariedad.

En este sentido, si bien la salud tendrá un papel muy importante para el Gobierno entrante, también hay expectativa sobre lo que afrontará el nuevo Congreso. En las comisiones 7mas del Senado y de la Cámara, que discuten temas de salud, habrá por lo menos 8 y 16 nuevos miembros respectivamente. El ecosistema de actores está abierto a la conversación para discutir las iniciativas que permitan al país transitar hacia el fin de la pandemia, pero también con miras a superar los desafíos estructurales del sistema que tiene el país.

Fuentes:

Congreso de la República – Foto: AFP de la página web de noticias RCN: https://www.noticiasrcn.com/colombia/cronica-instalacion-congreso-de-la-republica-2022-2026-424733

Convocatoria PINNOS: panorama del ecosistema de innovación en salud

Convocatoria PINNOS: panorama del ecosistema de innovación en salud

El martes 14 de junio de 2022, el Instituto de Prospectiva e Innovación de Salud (INNOS), en colaboración con la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo – AFIDRO– y la Universidad El Bosque, a través de un Webinar, lanzó la convocatoria PINNOS: Panorama del Ecosistema de Innovación en Salud con el objetivo de reconocer y visualizar las innovaciones más sobresalientes con impacto en el sector salud generadas por los propios actores del ecosistema.

Este espacio contó con la participación de múltiples expertos en temas de salud e innovación, quienes compartieron sus puntos de vista y experiencias acerca de su trayectoria en el sector. Como punto de partida, Nir Adam Sella, Consejero Económico y Jefe de la Misión Económica y Comercial de Israel en Colombia, contextualizó el caso del sector salud en Israel, así como la respuesta del país frente al Covid-19 con el objetivo de distinguir referentes útiles para la aplicación eficiente de los mismos en Colombia.

En este sentido, Sella enfatiza que Israel se posiciona como número 10 en el top de los sistemas de salud más eficientes en el mundo, el cual se ha fortalecido a lo largo de sus diferentes ejes gracias al apoyo de la industria tecnológica.

Una de las primeras inversiones en salud digital que realizó el sistema de salud de Israel fue la adopción del Electronic Medical Record para reunir la información médica de toda la población, hospitales y entidades prestadoras de salud. Lo anterior, acompañado de nuevas herramientas como telesalud y telemedicina que contribuyeron a la eficiencia y los resultados positivos del sistema. Adicionalmente, la potente industria de salud digital de Israel contó con otros componentes externos como el fortalecimiento de las universidades y los profesionales de salud; y las características regionales que permitieron exportar servicios de salud.

Todas estas potencialidades de la interoperabilidad que caracterizan el sistema de salud de Israel, fueron precisamente los que le permitieron llevar un excelente manejo de la pandemia mediante la provisión de vacunas a todos los pacientes de manera efectiva, sencilla y rápida. Tras este valioso impacto se planearon nuevos retos, pero también oportunidades para la nación entre los que se destacan servicios más eficientes, nuevos modelos de negocios y modelos que puedan manejar Big Data y Analytics.

Actores y formas de innovación en salud

El siguiente segmento del panel contó con la participación de diversos actores del sector de innovación. Para iniciar, el moderador, Rafael Romero, Gerente de Prospectiva e innovación tecnológica de Hub iX puso sobre la mesa la necesidad de repensar la innovación en Colombia y sobre todo en el sector salud que sea apoyado con la cooperación activa de múltiples actores (médicos investigadores, prestadores, líderes de industria, académicos, etc). De este modo, se inicia la discusión cuestionando a los panelista respecto a su percepción sobre la importancia de la innovación y sobre los esfuerzos que se han venido trabajando en la industria para reconocer las capacidades y necesidades de las realidades de las instituciones.

Diego Rojas, Jefe de Innovación de la Fundación Santafé inicia mencionando que el objetivo en los procesos de innovación de la Fundación se centra en tener impacto en los pacientes más allá de la atención básica. Para esto distingue que a través de su cargo se encarga de implementar proyectos que permitan extender la propuesta de valor, más alla de la infraestructura física, es decir en fomentar la proactividad en la prestación de servicios. Además, materializar en productos viables la información de artículos investigativos como base para el desarrollo empresarial. Para finalizar, Rojas extiende la invitación a diferentes actores a que se acerquen a proponer y unir esfuerzos para la creación de ideas innovadoras.

Posteriormente, Raquel Sorza, Jefe de proyectos y aliados de Afidro, hace referencia a la importancia de la innovación de la industria farmacéutica como determinante clave para la productividad y la creación de valor en una economía. Así pues, al final, el corazón de la industria farmacéutica es la innovación que busca la creación de soluciones terapéuticas y de máxima calidad para el beneficio de la salud y el bienestar. En lo que respecta a los focos de acción en los que trabaja la industria, Sorza recalca que la investigación clínica es un pilar fundamental para el desarrollo y avance de la innovación en pro de la salud. Concluye exponiendo que la respuesta que dio la industria a la pandemia del Covid-19, representó el mayor reto de las últimas décadas y que todo fue posible gracias al conocimiento que hay de trabajo científico más cercano a la realidad, las vacunas”.

La invitada Erika Montañez, Directora y fundadora de voces diabetes Colombia manifestó por su parte que, en el contexto de las fundaciones, la innovación ayuda a mejorar todos los procesos de interacción con el paciente y a fortalecer el proceso de escucha. Sus campos de acción se centran en brindar beneficios para la comodidad del paciente mediante procesos de participación social de pacientes y usuarios que incidan en políticas públicas. De este modo también incidir en el fortalecimiento de redes de escucha a lo largo del territorio.

En el escenario de los Startup, el panelista, Fabián Muñoz, Cofundador de Startup Mi Pastillero expuso la importancia de entender que la innovación en salud también es una vocación de llegar a impactar en la vida de los pacientes. En consecuencia, considera vital actuar de manera innovadora desde los diferentes frentes:

  • Todo lo respectivo al acceso en salud, la tele medicina solo es una parte de ese tema
  • Enfermedades de alto impacto (herramientas preventivas)
  • ¿Qué hacemos con todos los datos que tenemos? Es decir, como gestionar la información de tal manera que permitan brindar mejor servicio, impactar la salud de su población, generar eficiencias en su atención.

Muñoz expone que desde mi pastillero trabajan fuertemente en darle mayor información al paciente y así mismo en empoderar al paciente y volverlo más responsable de su salud”.

Para cerrar el evento, el Dr. Carlos Felipe Escobar recoge las ideas presentadas en el segmento anterior por los invitados del panel y hace énfasis en la identificación de los desafíos como dinamizador fundamental para el impulso de la innovación en Colombia. A partir de esto, presenta oficialmente el proyecto PINNOS y hace la invitación a participar en el mismo para contribuir de la mano con el tanque de pensamiento a la consecución de la tarea clave de imaginar el futuro de la salud en Colombia.

Fuentes:

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El tema de los embarazos adolescentes como un asunto de salud pública

El tema de los embarazos adolescentes como un asunto de salud pública

En esta campaña electoral se han discutido un número importante de temas relacionados con la salud. Hace un par de meses el tema de debate que enfrentó a los candidatos fue la interrupción voluntaria del embarazo, a propósito de un fallo de la Corte Constitucional que aumentó, por un lado, los meses para llevar a cabo este procedimiento, por el otro, la ampliación más allá de las tres condiciones previstas con la Sentencia C 355 de 2006. En esa discusión surgió el tema del embarazo adolescente, aunque no fue tan amplia como la relacionada con la interrupción voluntaria del embarazo, se pudo evidenciar que en Colombia dicho fenómeno merece un análisis, no sólo porque el país cuenta con una tasa importante, sino porque internamente este problema tiene resultados variados por departamento, e, inclusive algunos determinantes sociales explican la prevalencia. De esta manera, para la OMS los embarazos adolescentes son considerados como un problema de salud pública por los riesgos sobre la salud física en cuanto a morbilidad y mortalidad materna, e incluso, se constituyen en un factor importante al momento de formular acciones y estrategias para la reducción de la pobreza por varias razones, entre las que se destacan los efectos socioeconómicos y psicológicos sobre las niñas y las adolescentes.

Entre estadísticas y contextos

En un informe de la OCDE de agosto de 2020 se estableció que en los países en desarrollo la niñas y adolescentes tienen mayor riesgo, no sólo de contraer matrimonio a temprana edad, sino también de sufrir embarazos adolescentes, de 21 millones de adolescentes en el mundo que quedan embarazadas, alrededor de 12 millones dan a luz en dichos países. De estas, 770 mil son menores de 15 años, así, por ejemplo, con el último brote de Ébola en Sierra Leona, el número de niñas en estado de embarazo se incrementó. Este es el mismo panorama tras la pandemia de COVID 19. Si bien, desde finales de la última década del siglo XX se ha observado una disminución en la tasa mundial de fecundidad específica de los adolescentes (sólo el 11% de los nacimientos se da entre las edades de 15 a 19 años), el cierre de las escuelas, el confinamiento, la falta de acceso a anticonceptivos y a centros de salud, la violencia de género, el aplazamiento de acciones públicas para implementar programas de educación sexual, así como, el aumento de la pobreza, son factores que incidieron para que en muchas regiones y en algunos países la tasa se mantuviera o aumentara. Al respecto, la OMS señala que las regiones con el mayor número de embarazos adolescentes continúan siendo África Subsahariana y África Oriental seguida de la región de América Latina y el Caribe.

En el caso de esta última región, según datos de la ONU la tasa de embarazos en adolescentes para 2020 fue de 60 embarazos por cada mil mujeres. Y, aunque este fenómeno se presenta en menor medida en los países miembros de la OCDE (11.8 nacimientos por cada 1.000 mujeres jóvenes de 15 a 19 años), la tasa sorprende en Colombia y México porque están por encima del promedio de los países miembros de la organización internacional.  

Colombia y el embarazo adolescente

Para el caso de Colombia el fenómeno de los embarazos en adolescentes se clasifica como multicausal. De esta manera, la prevalencia de la situación se debe, por un lado, a factores contextuales, tales, como la situación de pobreza, los imaginarios sociales sobre la mujer y sus proyectos de vida centrados en la maternidad y asociados con algunas tradiciones como las uniones tempranas, así como, las violencias de género. Por el otro, a factores como la falta de acceso e información sobre los servicios de salud sexual y reproductiva. Según el DANE la tasa acumulada para 2020 fue de 54 nacimientos por cada 1.000 adolescentes (15 y los 19 años) y 2,2 nacimientos por cada 1.000 niñas. En ese sentido, desde 2015 la tasa para ambos rangos de edad se ha venido disminuyendo con una variación del -6,9 y el -0,9 respectivamente. No obstante, si se mira por departamento, la tasa especifica de fecundidad en el rango de edades entre los 10 y 14 años se sitúa en niveles muy altos, sobresaliendo cinco departamentos, Guaviare, Guainía, Arauca, Caquetá y Vichada con tasas por encima de los 4 nacimientos por cada 1.000 niñas. Para el caso del rango de edad entre los 15 y los 19 años las entidades territoriales del orden departamental con las mayores tasas fueron Magdalena, La Guajira, Cesar, Guainía y Caquetá. En estos las tasas son igual o superiores a los 75 nacimientos por cada 1.000 adolescentes. Igualmente, si se toman datos como el nivel educativo de la madre, los niveles más altos se presentan en básica secundaria, media académica, y media técnica. La proporción es del 55,5%. Le siguen las madres que se encuentran cursando preescolar o primaria. Acá la proporción es del 12,6% de los nacimientos.

Ahora bien, si se comparan los datos de 2020 con los registrados durante el segundo trimestre de 2021, se puede observar un aumento en el número de nacimientos en niñas menores de 14 años. La variación según los mismos datos del DANE se ubicó en 24,1%, es decir, en ese período se reportaron 210 nacimientos más que en el período anterior. Esto también se observa en los rangos de edad entre los 15 y 19 años. Para el segundo trimestre del año se estableció un incremento de 1.559 nacimientos. Así mismo, en lo corrido de 2022, el número de nacimientos de madres de 10 a 14 años aumentó un 20,3%. Estos datos tan diferentes a los reportados en 2020 se pueden deber a los efectos de la pandemia.

Afectaciones del embarazo adolescente 

En el informe presentado por la Organización Panamericana de Salud (OPS) y el DANE se señaló que este fenómeno trae una serie de afectaciones en la vida de las niñas y adolescentes. En primer lugar, un número importante de niñas y adolescentes ven interrumpidos sus estudios, ya que, una vez que se convierten en madres, éstas deben encargarse del cuidado de los niños y llevar a cabo actividades domésticas. Esta situación tiene consecuencias en el corto y largo plazo en los indicadores sobre capital humano. En Colombia el 33,7% de las niñas entre los 10 y 14 años no asisten a la escuela. En el caso de las adolescentes ese porcentaje alcanzó un 40% en 2020.

La segunda afectación en la incidencia de dicho fenómeno es la mortalidad materna la cual se explica por factores como el embarazo interrumpido voluntariamente, edema, proteinuria, trastornos hipertensivos en el embarazo parto y puerperio, la falta de una atención adecuada materna, e, incluso el suicidio. Para el año 2020 en Colombia la Razón de Mortalidad Materna (RMM) aumentó en las niñas y adolescentes embarazadas. En este año por cada 100.000 nacidos vivos, murieron 46,9 niñas entre los 10 y 14 años. En el caso de las adolescentes (15 a 19 años) por cada 100.000 nacidos fallecieron 74,7.

Estrategias y acciones contra el embarazo adolescente 

En 2012 se elaboró el Conpes Social No. 147 con el cual se establecieron los lineamientos para el desarrollo de una estrategia para la prevención del embarazo en la adolescencia y la promoción de proyectos de vida para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en edades entre 6 y 19 años. Este Conpes tiene como objetivo diseñar e implementar proyectos para que las niñas y adolescentes permanezcan escolarizadas y logren culminar sus estudios. Igualmente, en Colombia existe una normatividad, como, por ejemplo, la Ley 115 de 1994 (Ley General de Educación), la Ley 1098 de 2006 (Código de Infancia y adolescencia), la Ley 1146 de 20079 (Ley de Prevención y Atención de Violencia y Abuso Sexual contra niños, niñas y adolescentes), el Decreto 3039 de 2007 (Plan Nacional de Salud Pública), la Ley 1257 de 2008 (Ley de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres) y el Decreto 2968 de 2010 (Comisión Nacional Intersectorial para la Promoción y Garantía de los Derechos Sexuales y Reproductivos). Asimismo, se han emitido tres sentencias, la sentencia T-926 de 1999, la sentencia T-605 de 2007 y la sentencia T-440 de 1992. El contenido de estas se reforzó mediante la Resolución 3353 de 1993 promulgada por el MEN la cual estableció la educación sexual como obligatoria en instituciones educativas.

Fuentes:

Foto de prueba de embarazo creado por jcomp – www.freepik.es