por Coordinacion Innos | Feb 27, 2026 | Uncategorized
El país no sale del dolor que ha causado la muerte de la muerte de Kevin Arley Acosta (7 años), niño con hemofilia A severa, tras una interrupción de su tratamiento con Emicizumab. Este caso desnuda, nuevamente, las graves deficiencias en las que actualmente se halla inmerso el sistema de salud. Pero, lamentablemente, no es el único caso. Recientemente se conoció que otro paciente, menor de edad, Robinson Farid Montenegro, con diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda, quien completó cinco semanas sin tratamiento oncológico.
Al analizar lo ocurrido en estos dos casos, se identifican fallas graves en la continuidad terapéutica, demoras administrativas, desabastecimiento y respuestas institucionales que profundizan la desconfianza pública. La crisis del sistema, más allá de ser un asunto de flujos de recursos, pugnas políticas y debates ideológicos; tiene impacto real en las personas y en las familias, particularmente en quienes viven con un diagnóstico de enfermedad crónica o de enfermedad huérfana.
Las dimensiones de la crisis actual se evidencian en múltiples interrupciones de tratamientos vitales, aumento considerable de barreras administrativas y frecuentes quejas por desabastecimiento de medicamentos esenciales y también de alto costo. Los casos analizados no son eventos aislados, sino muestras de un patrón que afecta especialmente a población pediátrica y a quienes dependen de terapias, medicamentos e intervenciones continuas.
En el caso de Kevin, de 7 años, quien dejó de recibir el medicamento indicado para tratar su hemofilia desde diciembre de 2025; una simple caída en bicicleta provocó consecuencias lamentables. Al no contar con la profilaxis activa necesaria para su condición de salud, presentó complicaciones graves que culminaron con su fallecimiento el 13 de febrero de 2026 en UCI del Hospital La Misericordia (Bogotá).
La familia denunció demoras en autorizaciones y traslados entre Pitalito, Neiva y Bogotá. El caso generó amplia controversia por declaraciones oficiales que enfatizaron la prevención familiar, lo que organizaciones y expertos consideraron una desviación de la responsabilidad institucional.
En la misma semana en que se conoció la muerte de Kevin, se denunció que Robinson, menor con leucemia linfoblástica aguda, acumulaba cinco semanas sin recibir quimioterapia ni medicamentos esenciales, elevando el riesgo de progresión y desenlaces fatales.
Organizaciones de pacientes advirtieron que se trata de un patrón repetido de fallas en continuidad terapéutica en tratamientos de alto costo, que exige medidas urgentes. Tristemente, ninguno de estos dos casos los podemos considerar aislados o eventos raros, por el contrario, son reiterados y cada vez se hacen más denuncias que hacen pensar que están aumentando estos incumplimientos del sistema de salud.
Un patrón común entre los dos casos.
Si bien es claro que en estos dos niños las fallas del sistema son evidentes y son comunes, debemos recordar que no son los únicos pacientes que hoy sufren por la debilidad del sistema de salud, por las deficiencias en la continuidad y en la integralidad de los tratamientos y por la enorme incertidumbre y desconfianza que se han apoderado de todas las relaciones entre las instituciones sanitarias. Algunos de los aspectos que se evidencian de estos casos son:• Desabastecimiento y suspensión de terapias vitales: Interrupciones de medicamentos claves y quimioterapias pediátricas reflejan un sistema de suministro frágil y sin planes de contingencia.
- Demoras administrativas y de traslado: Retrasos en autorizaciones, cambio de IPS y demoras en remisiones empeoran cuadros clínicos en patologías tiempo-dependientes.
- Respuestas institucionales insuficientes: Declaraciones oficiales que culpabilizan a las familias agravan la desconfianza y omiten el deber estatal de garantizar continuidad y oportunidad en la atención.
- Incremento de quejas y alerta de organismos de control: Se reportan aumentos significativos de quejas y pronunciamientos de Procuraduría, Fiscalía y organizaciones de pacientes sobre fallas sistémicas.
- Ante tales fallas estructurales y funcionales, es fundamental escuchar las voces de las organizaciones de la sociedad civil como Pacientes Colombia, que han documentado un patrón generalizado de interrupciones y demoras en tratamientos de alto costo. Así mismo, los expertos consultados por medios señalan que, con tratamiento continuo, pacientes pediátricos con hemofilia pueden llevar una vida activa; y que, en oncología pediátrica, suspender quimioterapias incrementa significativamente el riesgo de mortalidad y de recaídas.
¿Qué debería hacer el país para resolver esta grave situación?
Ante este panorama, es importante revisar las experiencias y modelos internacionales que son exitosos en el control de enfermedades crónicas y de alto costo. A continuación, algunos ejemplos que deberían tenerse en cuenta como referentes:
- Fondos nacionales especiales para terapias de alto costo (Reino Unido, Canadá): Estos fondos, financiados con presupuesto protegido por ley, con garantía de asignación de recursos, sin depender de las reglas del aseguramiento, favorecen la atención de pacientes crónicos, priorizando inmunoterapias y fármacos oncológicos pediátricos, entre otros.
- Centros de excelencia con autonomía clínica y logística (Alemania, Japón): El país debe avanzar en la creación y permanencia de centros nacionales excelencia clínica e investigación en patologías como hemofilia y cáncer pediátrico, con equipos multidisciplinarios, protocolos uniformes y compras directas.
- Registro nacional unificado e interoperable (países nórdicos): Colombia ha sido reconocida en el monitoreo del cáncer infantil mediante registros y sistemas de vigilancia. Es clave que estos sistemas permitan acortar los tiempos de respuesta a situaciones críticas como las que se están presentando actualmente y, de esta forma, garantizar la oportunidad en diagnósticos, entregas de medicamentos y desenlaces positivos; a partir de contar con alertas tempranas ante interrupciones.
- Compras centralizadas y contratos de riesgo compartido (UE): Avanzar en esquemas de negociación de precios y garantizar suministro mediante compras centralizadas y esquemas de pago por resultados para terapias de alto costo.
- Entrega domiciliaria obligatoria para tratamientos crónicos (Reino Unido): Este tipo de estrategias se han implementado ya en el país, pero actualmente están en declive o se han dejado de realizar debido a la crisis del sistema, a la escasez de medicamentos y a los problemas de los operadores logísticos, ampliamente conocidos. Es urgente resolver estas fallas.
- Participación vinculante de organizaciones de pacientes (Europa, Canadá): Reconocer el valor que aportan las asociaciones de Pacientes y favorecer que cuenten con voz y voto en decisiones de compra, rutas de atención y evaluación de desempeño de EPS y hospitales; así como en la generación de soluciones concertadas a la crisis y para el rediseño estructural del sistema.
A manera de conclusión.
Estas son solo algunas posibilidades para enfocar esfuerzos y recursos en esta problemática específica, que se desprende de los análisis sobre los casos descritos. No obstante, la solución de fondo debe responder a una planificación concertada y sustentada en datos, que cierre, de forma urgente, las grietas y las profundas brechas que el sistema tiene actualmente; al tiempo que se reorganice estructuralmente todo el diseño institucional y de flujo de recursos que deben garantizar el acceso oportuno, integral y con calidad a los servicios, para todos los colombianos.
De igual manera, hacemos un llamado al gobierno para que no caiga en el error de asignarles a pacientes y cuidadores toda la responsabilidad de mantense en buen estado de salud, cuando las responsabilidades institucionales pesan mucho más, especialmente en enfermedades crónicas y de alto costo, en las cuales la continuidad e integralidad del tratamiento son criticas e imprescindibles y no pueden ser asumidas por las personas que, en su mayoría, no están en capacidad de sufragar los costos de medicamentos, dispositivos, insumos y atenciones de alta especialización.
por Coordinacion Innos | Feb 12, 2026 | Uncategorized
Mediante la Resolución 2764 del 30 de diciembre de 2025 el gobierno nacional hizo el aumento obligatorio en el monto de la UPC para 2026. Como lo hemos analizado previamente, este acto regulatorio tiene tres características importantes:
- Incremento global: 12,94%
- Régimen contributivo: aumento del 9,03%
- Régimen subsidiado: aumento del 16,49%, en cumplimiento de órdenes de la Corte Constitucional para cerrar la brecha histórica.
Es importante recordar que la UPC financia todos los servicios y tecnologías en salud que forman parte del Plan de Beneficios en Salud (PBS). Estos servicios y tecnologías están definidos en resoluciones previas y actualizaciones técnicas. De forma muy general, la UPC se utiliza para:
- Financiar los servicios y tecnologías médicas que ya venían siendo cubiertas antes de 2026
- Cubre nuevas tecnologías financieras reconocidas en la vigencia 2026
Estas actualizaciones están contenidas en la Resolución 2765 de 2025, que actualiza el PBS 2026.
- Cubre todo el conjunto del PBS 2026 (Plan de Beneficios en Salud)
Esto incluye:
- Medicamentos financiados con cargo a UPC
- Procedimientos en salud CUPS
- Servicios de laboratorio clínico
- Tecnologías de salud incorporadas en anexos técnicos
- Programas especiales de salud pública (como vacunación, algunos biológicos, terapia integral, manejo de crónicos, etc.)
Todas las tecnologías médico‑sanitarias financiadas históricamente por la UPC, incluyen:
- Consultas, urgencias y hospitalización
- Servicios de apoyo diagnóstico
- Procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos
- Laboratorio clínico
- Atención materna y del recién nacido
- Atención de enfermedades crónicas
- Salud mental financiada vía UPC
- Atención de cáncer en el paquete financiado por UPC
- Programas de promoción y prevención financiados por el asegurador
En pesos los valores para este año de la UPC son:
| Régimen |
Valor anual UPC 2026 |
Variación (%) |
| Contributivo |
$1.658.912 |
+9,03 % |
| Subsidiado |
$1.541.706 |
+16,49 % |
El monto reconocido real varía por edad y sexo y zona debido a ponderadores o primas definidas en la normatividad.
Los ajustes regionales incluyen grandes ciudades, zona especial de dispersión (municipio‑a‑municipio) y zona alejada (San Andrés); adicionalmente, hay UPC diferencial indígena.
¿Cómo se compara 2026 con años previos?
Con base en datos oficiales de valores y variaciones año a año, esta ha sido la variación en el aumento de la UPC desde 2018.
Aumentos de la UPC por año (valores y % de incremento)
| Año |
Régimen contributivo (var %)* |
Régimen subsidiado (var %)* |
| 2018 |
7,83 % |
7,83 % |
| 2019 |
5,31 % |
9,40 % |
| 2020 |
5,36 % |
5,36 % |
| 2021 |
5,18 % |
5,18 % |
| 2022 |
5,42 % |
6,33 % |
| 2023 |
30,26 % |
20,88 % |
| 2024 |
12,01 % |
12,01 % |
| 2025 |
5,36 % |
5,36 % |
| 2026 |
9,03 % |
16,49 % |
*Los valores provienen de resoluciones oficiales del Ministerio de Salud y gacetas legislativas con UPC por régimen contributivo y subsidiado.
- Moderado comparado con picos excepcionales
- El año 2023 tuvo un aumento muy alto: 30,26 % en contributivo y 20,88 % en subsidiado, mucho mayor a los incrementos típicos previos.
- 2026 (9,03 % y 16,49 %) queda por debajo de 2023 en el régimen contributivo y entre 2022-2024 en magnitud, pero sigue siendo notable, especialmente en el subsidiado.
- Más alto que varios años regulares
- Entre 2018-2022, los aumentos anuales rondaban entre 5 % y 7 % para ambos regímenes, con incrementos similares entre contributivo y subsidiado.
- El 9,03 % (contributivo 2026) es mayor que estos años estándar.
- Mayor énfasis en equidad entre regímenes
- Desde 2023 empezó un proceso de equiparación de la UPC subsidiada hacia el 95 % de la contributiva, ordenado por la Corte Constitucional, con fuertes aumentos en el subsidiado.
- En 2026, el subsidio sube 16,49 %, claramente más que en años recientes (salvo 2023).
Resumen comparativo de tendencias
Tendencias regulares (2018-2022 y 2024-2025)
- Aumentos estables, moderados (entre 5 y 7 %), con un pico histórico de incremento en 2023, impulsado por ajustes técnicos e inequidades previas.
2026: énfasis en justicia social y brecha
- Contributivo: ~9 %, mayor que la mayoría de los años estándar, aunque menor que el gran pico de 2023.
- Subsidiado: ~16,5 %, un salto significativo para cerrar brechas, muy superior a los años regulares previos (salvo 2023).
Gráfica comparativa del incremento de la UPC entre 2018 y 2026 contra la variación anual de la Inflación en el país, en el mismo periodo.
El pico de 2023 resalta claramente como un año atípico, especialmente en el régimen contributivo. Entre 2018 y 2022 se observa una estabilidad relativa (alrededor del 5–7 %).
En 2026 se nota:
- Un repunte moderado en el contributivo.
- Un salto fuerte en el subsidiado, consistente con la política de cierre de brechas.
Conclusiones:
- El incremento total de la UPC para 2026 (~12,94 %) es más alto que muchos años recientes regulares y refleja una tendencia a equilibrar recursos entre regímenes.
- Sin embargo, no supera los niveles máximos históricos de 2023, que fue un año atípico con aumentos muy elevados.
- Este aumento excepcional en 2023 se explica por varios factores como los efectos post pandemia en enfermedades crónicas, el aumento de demanda de servicios represados, la inflación del 13,3% en 2022 la mayor en dos décadas), así como las problemáticas acumuladas de financiamiento de EPS e IPS y algunos cambios metodológicos, sumados a la ampliación de la canasta de servicios.
- Un factor clave que debe tenerse en cuenta es la inflación específica para el sector salud. Los datos publicados por diversas fuentes muestran que la tendencia es a un mayor incremento de los precios y costos en este sector, con respecto al IPC general.
- Esta diferencia se explica por presiones de precio sostenidas en servicios médicos y productos sanitarios, que es un comportamiento habitual en un sector con alta dependencia de tecnologías novedosas y costosas, así como de talento humano técnico y altamente especializado.
- Esto explica por qué aumentos como los de la UPC deben considerar no solo el IPC general, sino también la inflación de salud específica (pues los costos reales del sistema se mueven a un ritmo superior).
Las cifras de muestran que el sector continúa enfrentando una inflación elevada, que sobrepasa las tendencias en el aumento reglamentado por el gobierno. Ello sumado al aumento sostenido (y preocupante) de la siniestralidad y a las fallas que persisten en el acceso, la oportunidad y la continuidad de la atención y de la dispensación de medicamentos y tecnologías sanitarias; ratifican la insuficiencia del aumento de la UPC para 2026 y no favorecen una solución a la crisis actual.
por Coordinacion Innos | Feb 2, 2026 | Uncategorized
Para 2026 en Colombia, el Gobierno fijó oficialmente el incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) —el valor que el Estado paga a las EPS por cada afiliado en el sistema de salud— con las siguientes cifras:
Incrementos de la UPC para 2026
Incremento global de la UPC: 12,94 % respecto a 2025. Esto representa un aumento de más de 11,6 billones de pesos en los recursos totales del sistema de salud, que pasarán de cerca de 89,8 billones de pesos en 2025 a más de 101,3 billones de pesos para 2026.
- Régimen contributivo: ↑ 9,03 %.
- Régimen subsidiado: ↑ 16,49 %.
Estas cifras son las recomendadas técnicamente por la Comisión Asesora de Beneficios, Costos y Tarifas del Aseguramiento en Salud y oficializadas por el Ministerio de Salud y Protección Social.
Como consecuencia:
- La UPC sube un 12,94 % en promedio para 2026.
- El incremento no es uniforme; es menor en el régimen contributivo y mayor en el subsidiado para avanzar en la equiparación de recursos entre ambos regímenes, como ordena la Corte Constitucional.
¿Qué efectos positivos y negativos tendrá este aumento en la financiación de la atención, el acceso a servicios y la sostenibilidad del sistema?
El aumento de la UPC para 2026 (12,94 % en promedio) tiene efectos mixtos sobre el sistema de salud colombiano. Este aumento impacta varios aspectos del sistema como: financiación, acceso a servicios y sostenibilidad, con cambios positivos y negativos.
- Financiación de la atención en salud
Efectos positivos
- Más recursos para el sistema: el incremento (más de 11,6 billones de pesos adicionales) mejora la capacidad de pago a EPS, IPS y hospitales.
- Reducción parcial del déficit: especialmente en el régimen subsidiado, donde el aumento fue mayor (16,49 %), ayudando a cerrar brechas históricas frente al contributivo.
- Mejor flujo de caja: las EPS tienen mayor margen para pagar servicios represados, medicamentos de alto costo y tecnologías no PBS.
Efectos negativos
- Puede no ser suficiente: varios gremios advierten que el aumento no cubre completamente:
- La inflación médica real (medicamentos, insumos, tecnología).
- El impacto del fuerte aumento del salario mínimo (23 %), que eleva costos laborales en clínicas y hospitales.
- Riesgo de déficit persistente en EPS con problemas estructurales de gestión o alta población de alto riesgo.
- Acceso a servicios de salud
Efectos positivos
- Menos barreras financieras para autorizar servicios, en especial:
- Consultas especializadas.
- Medicamentos.
- Procedimientos de mediana y alta complejidad.
- Fortalecimiento del régimen subsidiado, lo que beneficia a población más vulnerable.
- Posible reducción de tiempos de espera si los recursos se traducen en pagos oportunos a prestadores.
Efectos negativos
- No garantiza mejoras inmediatas en el acceso:
- Persisten problemas no financieros:
- Falta de especialistas.
- Débil red hospitalaria en zonas rurales.
- Trámites administrativos complejos.
- Sostenibilidad del sistema de salud
Efectos positivos
- Avanza en la equiparación de la UPC entre regímenes, una exigencia constitucional clave para la sostenibilidad a largo plazo.
- Reduce el riesgo de colapso inmediato de EPS e IPS con alta presión financiera.
- Permite una planeación presupuestal más cercana a las necesidades para 2026.
Efectos negativos
- Presión fiscal alta: el aumento exige mayores recursos del Presupuesto General de la Nación.
- Existe el riesgo de que el problema sea estructural, no solo de monto: subir la UPC sin reformas de eficiencia puede postergar, pero no resolver, la crisis.
Conclusión:
El aumento de la UPC en 2026 es necesario y positivo, especialmente para el régimen subsidiado, pero no es una solución definitiva.
Su impacto real dependerá de:
- La oportunidad en los giros.
- La gestión de EPS e IPS.
- Medidas adicionales de control de costos y eficiencia.
- Reducción sistemática del déficit acumulado en el sector salud.
Análisis de este incremento.
A pesar de los anuncios del gobierno sobre el aumento de la UPC por encima de la inflación general y sectorial, persisten serias preocupaciones por el aumento sostenido de la siniestralidad en salud, que ha alcanzado niveles superiores al 110% para 2025, según datos de la ANDI. Esta agremiación había propuesto un aumento de la UPC mayor al 15,6%, para avanzar en el cierre de estas brechas.
Para ACEMI, el incremento debería haber sido incluso mayor a lo propuesto por la ANDI y superior al 17,3%.
Con este panorama, se espera un escenario de gran incertidumbre y preocupación por el sistema durante el año que comienza, con el riesgo de que la crisis continúe y se agudice aún más, afectando a pacientes y familias quienes son los que sufren por el desabastecimiento y las demoras en la atención.
Es urgente que todos los actores del sistema de salud y que todos los responsables políticos, así como los candidatos a las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales, tengan claridad sobre la necesidad de revisar a fondo las finanzas del sistema de salud, que atraviesa por una de sus mayores crisis de operatividad y de confianza.
Para 2026 en Colombia, el Gobierno fijó oficialmente el incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) —el valor que el Estado paga a las EPS por cada afiliado en el sistema de salud— con las siguientes cifras:
Incrementos de la UPC para 2026
Incremento global de la UPC: 12,94 % respecto a 2025. Esto representa un aumento de más de 11,6 billones de pesos en los recursos totales del sistema de salud, que pasarán de cerca de 89,8 billones de pesos en 2025 a más de 101,3 billones de pesos para 2026.
- Régimen contributivo: ↑ 9,03 %.
- Régimen subsidiado: ↑ 16,49 %.
Estas cifras son las recomendadas técnicamente por la Comisión Asesora de Beneficios, Costos y Tarifas del Aseguramiento en Salud y oficializadas por el Ministerio de Salud y Protección Social.
Como consecuencia:
- La UPC sube un 12,94 % en promedio para 2026.
- El incremento no es uniforme; es menor en el régimen contributivo y mayor en el subsidiado para avanzar en la equiparación de recursos entre ambos regímenes, como ordena la Corte Constitucional.
¿Qué efectos positivos y negativos tendrá este aumento en la financiación de la atención, el acceso a servicios y la sostenibilidad del sistema?
El aumento de la UPC para 2026 (12,94 % en promedio) tiene efectos mixtos sobre el sistema de salud colombiano. Este aumento impacta varios aspectos del sistema como: financiación, acceso a servicios y sostenibilidad, con cambios positivos y negativos.
- Financiación de la atención en salud
Efectos positivos
- Más recursos para el sistema: el incremento (más de 11,6 billones de pesos adicionales) mejora la capacidad de pago a EPS, IPS y hospitales.
- Reducción parcial del déficit: especialmente en el régimen subsidiado, donde el aumento fue mayor (16,49 %), ayudando a cerrar brechas históricas frente al contributivo.
- Mejor flujo de caja: las EPS tienen mayor margen para pagar servicios represados, medicamentos de alto costo y tecnologías no PBS.
Efectos negativos
- Puede no ser suficiente: varios gremios advierten que el aumento no cubre completamente:
- La inflación médica real (medicamentos, insumos, tecnología).
- El impacto del fuerte aumento del salario mínimo (23 %), que eleva costos laborales en clínicas y hospitales.
- Riesgo de déficit persistente en EPS con problemas estructurales de gestión o alta población de alto riesgo.
- Acceso a servicios de salud
Efectos positivos
- Menos barreras financieras para autorizar servicios, en especial:
- Consultas especializadas.
- Medicamentos.
- Procedimientos de mediana y alta complejidad.
- Fortalecimiento del régimen subsidiado, lo que beneficia a población más vulnerable.
- Posible reducción de tiempos de espera si los recursos se traducen en pagos oportunos a prestadores.
Efectos negativos
- No garantiza mejoras inmediatas en el acceso:
- Persisten problemas no financieros:
- Falta de especialistas.
- Débil red hospitalaria en zonas rurales.
- Trámites administrativos complejos.
- Sostenibilidad del sistema de salud
Efectos positivos
- Avanza en la equiparación de la UPC entre regímenes, una exigencia constitucional clave para la sostenibilidad a largo plazo.
- Reduce el riesgo de colapso inmediato de EPS e IPS con alta presión financiera.
- Permite una planeación presupuestal más cercana a las necesidades para 2026.
Efectos negativos
- Presión fiscal alta: el aumento exige mayores recursos del Presupuesto General de la Nación.
- Existe el riesgo de que el problema sea estructural, no solo de monto: subir la UPC sin reformas de eficiencia puede postergar, pero no resolver, la crisis.
Conclusión:
El aumento de la UPC en 2026 es necesario y positivo, especialmente para el régimen subsidiado, pero no es una solución definitiva.
Su impacto real dependerá de:
- La oportunidad en los giros.
- La gestión de EPS e IPS.
- Medidas adicionales de control de costos y eficiencia.
- Reducción sistemática del déficit acumulado en el sector salud.
Análisis de este incremento.
A pesar de los anuncios del gobierno sobre el aumento de la UPC por encima de la inflación general y sectorial, persisten serias preocupaciones por el aumento sostenido de la siniestralidad en salud, que ha alcanzado niveles superiores al 110% para 2025, según datos de la ANDI. Esta agremiación había propuesto un aumento de la UPC mayor al 15,6%, para avanzar en el cierre de estas brechas.
Para ACEMI, el incremento debería haber sido incluso mayor a lo propuesto por la ANDI y superior al 17,3%.
Con este panorama, se espera un escenario de gran incertidumbre y preocupación por el sistema durante el año que comienza, con el riesgo de que la crisis continúe y se agudice aún más, afectando a pacientes y familias quienes son los que sufren por el desabastecimiento y las demoras en la atención.
Es urgente que todos los actores del sistema de salud y que todos los responsables políticos, así como los candidatos a las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales, tengan claridad sobre la necesidad de revisar a fondo las finanzas del sistema de salud, que atraviesa por una de sus mayores crisis de operatividad y de confianza.
por Coordinacion Innos | Dic 15, 2025 | Uncategorized
¿Cuál es el estado actual y los desafíos de la digitalización en salud en Colombia?
El proceso de transformación digital de la salud en el país está avanzando por buen camino, según la opinión de los expertos consultados y de acuerdo con la revisión de fuentes de información especializadas. Hay experiencias tanto a nivel nacional como territorial, de grandes progresos en la aplicación de tecnologías de la cuarta revolución industrial, así como de las más recientes herramientas entre las cuales se encuentran el uso y análisis de grandes bases de datos (Big Data) y la IA. El país ha logrado un nivel alto de digitalización de la información de salud, lo cual facilita la aplicación de estas nuevas tecnologías analíticas y abre las puertas a un manejo más profundo y detallado de los datos para mejorar la oportunidad y la calidad de la toma de decisiones.
Sin embargo, persisten obstáculos y desafíos para conseguir su consolidación de forma más amplia y con alcance a todos los actores del sistema.
Para los analistas consultados las claves de futuro del ecosistema de tecnologías en salud se pueden resumir de la siguiente manera:
- Fortalecimiento de capacidades del recurso humano e infraestructuras
- Creación de consensos para estandarizar procesos de investigación y desarrollo tecnológico
- Modernización de los procesos de aprobación de innovaciones en las agencias regulatorias.
- Aprovechamiento de las ventajas comparativas del país en biodiversidad.
En este último episodio de 2025 de Territorios de Innovación en Salud, hablamos con tres expertos en salud digital. El Dr. Walter Suárez, Médico cirujano especializado en salud pública e informática médica, egresado de las Universidades de El Bosque en Colombia y Tulane y Minnesota en Estados Unidos, y es actualmente el Director Ejecutivo de Estrategias y Políticas de Salud Digital de la organización Kaiser Permanente. Quien identificó algunos desafíos como:
- Necesidad de completar la transición del papel a los sistemas de información digital.
- Desarrollar más a fondo el talento humano especializado en salud digital
- Implementación ética de la IA en salud.
El Dr. Miguel Ángel Bustos Uribe con Estudios profesionales en Economía, Maestría en Cooperación Internacional y Políticas de Desarrollo estudios posteriores en el Desarrollo y Gestión de Clúster, Experiencia profesional desde el año 2008 en Colombia y en el exterior en coordinación, administración y ejecución de proyectos de Desarrollo Empresarial, quien considera que los mayores desafíos para la salud digital en el país son:
- Necesidad de un marco regulatorio claro
- Requerimiento de mayor capital y financiación
- Articulación entre diferentes unidades gubernamentales
- Formación de capital humano especializado
Y el doctor Juan Gabriel Cendales. Médico colombiano con una destacada trayectoria en la gestión y dirección de instituciones de salud. Graduado en Medicina y especializado en Medicina Interna por la Universidad El Bosque, MBA en INALDE Business School de la Universidad de La Sabana quien nos explicó que, según estudios recientes, el 25% de la población mundial utiliza dispositivos wearables para monitorear variables fisiológicas, aunque este tipo de dispositivos no ha avanzado tanto en el país, hay grandes oportunidades para la salud digital porque en Colombia el 98% de la población tiene acceso a telefonía móvil.
Ellos coincidieron en reconocer los grandes desarrollos nacionales en salud digital y en resaltar también las oportunidades de crecimiento en este sector.
De esta forma les extendemos una invitación cordial a escuchar sus reflexiones y las recomendaciones que hacen para los próximos años, sentando bases para el desarrollo de la transformación digital en salud, como una de las líneas de acción que permitirán superar la crisis actual del sistema.
Reciban nuestra bienvenida a un nuevo episodio de Territorios de Innovación en Salud.
Escucha el capitulo completo aqui – Episodio 12 Salud Digital y Nuevas Fronteras Tecnológicas
por Coordinacion Innos | Dic 11, 2025 | Uncategorized
Bogotá, Colombia — La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI-WIPO) publicó el informe World Intellectual Property Indicators 2025, un análisis detallado del comportamiento global de los sistemas de Propiedad Intelectual. Desde INNOS se ha preparado un análisis del documento y sus implicaciones para Colombia, especialmente en los sectores de salud y ciencias de la vida.
Hallazgos Globales del Reporte WIPO 2025
El informe revela que en 2024 se registraron más de 3,7 millones de solicitudes de patentes, la cifra más alta en la historia. Las áreas con mayor actividad inventiva fueron tecnología médica (264.900 solicitudes), biotecnología (115.700 solicitudes) y productos farmacéuticos (119.600 solicitudes), que juntas representan cerca del 14% del total mundial.
Asia continúa siendo el epicentro de la innovación global, concentrando el 70% de las solicitudes de patentes, mientras América Latina participa con apenas el 1,5%.Esta brecha refleja las diferencias en inversión, infraestructura de investigación, talento científico y marcos de propiedad intelectual.
Implicaciones para Colombia: Validación del Diagnóstico PINNOS
Para Colombia, el documento es especialmente relevante. El reporte PINNOS 2024 identificó 369 organizaciones activas en innovación en salud en el país y un crecimiento del ecosistema del 38%. Sin embargo, también advirtió que el sistema y la política pública de propiedad intelectual aún presentan brechas para la identificación, protección, transferencia y escalamiento de innovaciones en salud.
Los hallazgos de WIPO 2025 refuerzan este diagnóstico: los países que lideran en propiedad intelectual son los mismos que lideran en producción biomédica, atracción de investigación clínica y desarrollo de tecnologías sanitarias avanzadas. La correlación es contundente: sin estrategia clara de PI, no hay industria de salud competitiva.
La PI como Infraestructura Estratégica
El análisis de la WIPO 2025 valida lo que el análisis de PINNOS ya sugería: Colombia necesita fortalecer con urgencia su institucionalidad de PI, reducir la fragmentación, mejorar los tiempos de respuesta y calidad de sus trámites, consolidar oficinas de transferencia tecnológica y aumentar la articulación entre universidades, centros de investigación, hospitales universitarios, startups y empresas farmacéuticas.
PINNOS 2024 advertía que Colombia no podrá competir en tecnologías sanitarias sin políticas públicas de PI que atraigan inversión y reduzcan el riesgo percibido por actores nacionales e internacionales. Los datos de la WIPO muestran que los países que lideran en PI son los mismos que lideran en exportación de medicamentos, producción biomédica, atracción de ensayos clínicos y desarrollo de terapias avanzadas.
Estrategias de PINNOS 2025 Validadas por la WIPO
Las estrategias propuestas en PINNOS 2025 para fortalecer el ecosistema están directamente alineadas con las mejores prácticas globales:
- Regulación Inteligente y Habilitadora: La propuesta de crear un sandbox regulatorio, adoptar Buenas Prácticas Regulatorias (BPR) y mecanismos de reliance es fundamental para reducir las barreras que frenan la innovación en Colombia.
- Financiamiento Inteligente de CTI-Salud: La recomendación de articular financiamiento mixto (público-privado) apalancado en un marco de PI sólido es la fórmula que han seguido los países líderes en innovación en salud.
- Desarrollo de Industria Propia: La aspiración de desarrollar una industria propia de tecnologías sanitarias solo será posible si se adopta y prioriza un sistema de PI que atraiga inversión y proteja la innovación local.
Declaraciones y Llamado a la Acción
El director de INNOS, Carlos Felipe Escobar Roa, señaló: “La propiedad intelectual es una pieza clave para construir un sistema de salud innovador, sostenible y competitivo. El WIPO 2025 confirma que Colombia tiene talento y creatividad, pero necesita fortalecer su marco institucional para transformar esas capacidades en bienestar y desarrollo”.
INNOS destaca que este informe llega en un momento crucial para el país, en medio de una crisis profunda del sistema de salud. La propiedad intelectual puede convertirse en un habilitador estratégico para fortalecer la investigación, dinamizar la economía del conocimiento y promover productos sanitarios desarrollados en Colombia.
La tarea es urgente. Debemos pasar del diagnóstico a la acción, implementando las estrategias de Regulación Inteligente y fortalecimiento del sistema de PI para desatar el enorme potencial de nuestro ecosistema. Solo así podremos convertir la innovación en la palanca que transforme nuestro sistema de salud y posicione a Colombia como un líder regional en ciencias de la vida.
Contacto para medios:
INNOS – Instituto de Innovación en Salud
Universidad El Bosque
innos@unbosque.edu.co
por Coordinacion Innos | Dic 4, 2025 | Uncategorized
¿Cómo influyen los ecosistemas de innovación en la calidad de los sistemas de salud?
La innovación en salud se entiende como la generación de soluciones novedosas que hacen bien y se adoptan para cuidar y mejorar la salud, el sistema de salud y fortalecer la industria, los servicios y las tecnologías de la salud. (PINNOS, 2024). La innovación en salud tiene la capacidad de fortalecer y dinamizar los sistemas sanitarios, de forma que se hagan más eficientes y que consigan sus objetivos sociales. De la misma manera, la innovación en este sector apunta a fortalecer la industria, los servicios y las tecnologías dedicadas a la salud, en todos los niveles y para todas las problemáticas.
En un ambiente totalmente polarizado con respecto a la organización del sistema de salud en Colombia, surge una opción real y confiable que es el Ecosistema de Innovación en Salud. Se trata de una red bien organizada, dinámica, productiva y con altísima capacidad de generar soluciones probadas durante años. En momentos tan críticos como el actual, el Ecosistema de Innovación en Salud constituye un activo de alto valor para producir las soluciones que el sistema requiere.
Definición y Componentes del Ecosistema
Un Ecosistema de Innovación en Salud (EIS) es el conjunto de organizaciones, instituciones e individuos que trabajan para promover la innovación sanitaria. En un buen ecosistema se fomenta la colaboración entre actores de sectores diversos: salud, ciencia, tecnología, emprendimiento, educación, gobierno, sociedad civil, para transformar la sociedad y mejorar la calidad de vida de las comunidades respondiendo efectivamente a los desafíos propios de salud, a los enfrentan los sistemas de salud y a la oportunidad de desarrollar las industrias de tecnologías sanitarias.
Del ecosistema hacen parte una amplia variedad y número de actores, de los cuales son esenciales los emprendedores quienes generan las nuevas respuestas a necesidades apremiantes, así como a problemáticas estructurales. También es importante recalcar el papel de las universidades y centros de investigación quienes aportan conocimiento científico de alta calidad, las empresas prestadoras de servicios de salud, la industria farmacéutica y de dispositivos médicos, las compañías aseguradoras, e incluso las instituciones reguladoras que están en el gobierno.
Los pacientes y las organizaciones sociales y gremiales están totalmente vinculada con el Ecosistema y son cruciales en la producción de bienes y servicios de alta calidad y que estén acordes con las necesidades de la ciudadanía.
Para comprender los alcances y la importancia de la innovación en salud, es fundamental tener en mente que sólo mediante la interacción coordinada de entidades públicas y privadas en un verdadero Ecosistema de Innovación en Salud, se puede avanzar en los objetivos mencionados.
No existe, por ende, un ecosistema si no se construyen relaciones colaborativas entre actores que son en esencia, diversos.
Para comprender con mayor profundidad el valor del Ecosistema de Innovación en Salud en el país, hemos invitado a dos expertos, quienes están directamente vinculados con la innovación y el emprendimiento en este sector. Se trata de Jacobo Estrada, fundador y CEO de TeKer Salud y Diego Alejandro Rojas Villarraga, diseñador estratégico con capacidad de potenciar el desarrollo empresarial a través de la gestión estratégica de la Innovación e Investigación.
Les invitamos a escuchar sus reflexiones y sus recomendaciones para los próximos años, que aportan una mirada con conocimiento y experiencia, muy importante ante la coyuntura política que se aproxima y ante los desafíos del sistema sanitario. De esta forma les damos la bienvenida a un nuevo episodio de Territorios de Innovación en Salud.
Escucha completo el capito aquí: Episodio 11