por Coordinacion Innos | Dic 15, 2025 | Uncategorized
¿Cuál es el estado actual y los desafíos de la digitalización en salud en Colombia?
El proceso de transformación digital de la salud en el país está avanzando por buen camino, según la opinión de los expertos consultados y de acuerdo con la revisión de fuentes de información especializadas. Hay experiencias tanto a nivel nacional como territorial, de grandes progresos en la aplicación de tecnologías de la cuarta revolución industrial, así como de las más recientes herramientas entre las cuales se encuentran el uso y análisis de grandes bases de datos (Big Data) y la IA. El país ha logrado un nivel alto de digitalización de la información de salud, lo cual facilita la aplicación de estas nuevas tecnologías analíticas y abre las puertas a un manejo más profundo y detallado de los datos para mejorar la oportunidad y la calidad de la toma de decisiones.
Sin embargo, persisten obstáculos y desafíos para conseguir su consolidación de forma más amplia y con alcance a todos los actores del sistema.
Para los analistas consultados las claves de futuro del ecosistema de tecnologías en salud se pueden resumir de la siguiente manera:
- Fortalecimiento de capacidades del recurso humano e infraestructuras
- Creación de consensos para estandarizar procesos de investigación y desarrollo tecnológico
- Modernización de los procesos de aprobación de innovaciones en las agencias regulatorias.
- Aprovechamiento de las ventajas comparativas del país en biodiversidad.
En este último episodio de 2025 de Territorios de Innovación en Salud, hablamos con tres expertos en salud digital. El Dr. Walter Suárez, Médico cirujano especializado en salud pública e informática médica, egresado de las Universidades de El Bosque en Colombia y Tulane y Minnesota en Estados Unidos, y es actualmente el Director Ejecutivo de Estrategias y Políticas de Salud Digital de la organización Kaiser Permanente. Quien identificó algunos desafíos como:
- Necesidad de completar la transición del papel a los sistemas de información digital.
- Desarrollar más a fondo el talento humano especializado en salud digital
- Implementación ética de la IA en salud.
El Dr. Miguel Ángel Bustos Uribe con Estudios profesionales en Economía, Maestría en Cooperación Internacional y Políticas de Desarrollo estudios posteriores en el Desarrollo y Gestión de Clúster, Experiencia profesional desde el año 2008 en Colombia y en el exterior en coordinación, administración y ejecución de proyectos de Desarrollo Empresarial, quien considera que los mayores desafíos para la salud digital en el país son:
- Necesidad de un marco regulatorio claro
- Requerimiento de mayor capital y financiación
- Articulación entre diferentes unidades gubernamentales
- Formación de capital humano especializado
Y el doctor Juan Gabriel Cendales. Médico colombiano con una destacada trayectoria en la gestión y dirección de instituciones de salud. Graduado en Medicina y especializado en Medicina Interna por la Universidad El Bosque, MBA en INALDE Business School de la Universidad de La Sabana quien nos explicó que, según estudios recientes, el 25% de la población mundial utiliza dispositivos wearables para monitorear variables fisiológicas, aunque este tipo de dispositivos no ha avanzado tanto en el país, hay grandes oportunidades para la salud digital porque en Colombia el 98% de la población tiene acceso a telefonía móvil.
Ellos coincidieron en reconocer los grandes desarrollos nacionales en salud digital y en resaltar también las oportunidades de crecimiento en este sector.
De esta forma les extendemos una invitación cordial a escuchar sus reflexiones y las recomendaciones que hacen para los próximos años, sentando bases para el desarrollo de la transformación digital en salud, como una de las líneas de acción que permitirán superar la crisis actual del sistema.
Reciban nuestra bienvenida a un nuevo episodio de Territorios de Innovación en Salud.
Escucha el capitulo completo aqui – Episodio 12 Salud Digital y Nuevas Fronteras Tecnológicas
por Coordinacion Innos | Dic 11, 2025 | Uncategorized
Bogotá, Colombia — La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI-WIPO) publicó el informe World Intellectual Property Indicators 2025, un análisis detallado del comportamiento global de los sistemas de Propiedad Intelectual. Desde INNOS se ha preparado un análisis del documento y sus implicaciones para Colombia, especialmente en los sectores de salud y ciencias de la vida.
Hallazgos Globales del Reporte WIPO 2025
El informe revela que en 2024 se registraron más de 3,7 millones de solicitudes de patentes, la cifra más alta en la historia. Las áreas con mayor actividad inventiva fueron tecnología médica (264.900 solicitudes), biotecnología (115.700 solicitudes) y productos farmacéuticos (119.600 solicitudes), que juntas representan cerca del 14% del total mundial.
Asia continúa siendo el epicentro de la innovación global, concentrando el 70% de las solicitudes de patentes, mientras América Latina participa con apenas el 1,5%.Esta brecha refleja las diferencias en inversión, infraestructura de investigación, talento científico y marcos de propiedad intelectual.
Implicaciones para Colombia: Validación del Diagnóstico PINNOS
Para Colombia, el documento es especialmente relevante. El reporte PINNOS 2024 identificó 369 organizaciones activas en innovación en salud en el país y un crecimiento del ecosistema del 38%. Sin embargo, también advirtió que el sistema y la política pública de propiedad intelectual aún presentan brechas para la identificación, protección, transferencia y escalamiento de innovaciones en salud.
Los hallazgos de WIPO 2025 refuerzan este diagnóstico: los países que lideran en propiedad intelectual son los mismos que lideran en producción biomédica, atracción de investigación clínica y desarrollo de tecnologías sanitarias avanzadas. La correlación es contundente: sin estrategia clara de PI, no hay industria de salud competitiva.
La PI como Infraestructura Estratégica
El análisis de la WIPO 2025 valida lo que el análisis de PINNOS ya sugería: Colombia necesita fortalecer con urgencia su institucionalidad de PI, reducir la fragmentación, mejorar los tiempos de respuesta y calidad de sus trámites, consolidar oficinas de transferencia tecnológica y aumentar la articulación entre universidades, centros de investigación, hospitales universitarios, startups y empresas farmacéuticas.
PINNOS 2024 advertía que Colombia no podrá competir en tecnologías sanitarias sin políticas públicas de PI que atraigan inversión y reduzcan el riesgo percibido por actores nacionales e internacionales. Los datos de la WIPO muestran que los países que lideran en PI son los mismos que lideran en exportación de medicamentos, producción biomédica, atracción de ensayos clínicos y desarrollo de terapias avanzadas.
Estrategias de PINNOS 2025 Validadas por la WIPO
Las estrategias propuestas en PINNOS 2025 para fortalecer el ecosistema están directamente alineadas con las mejores prácticas globales:
- Regulación Inteligente y Habilitadora: La propuesta de crear un sandbox regulatorio, adoptar Buenas Prácticas Regulatorias (BPR) y mecanismos de reliance es fundamental para reducir las barreras que frenan la innovación en Colombia.
- Financiamiento Inteligente de CTI-Salud: La recomendación de articular financiamiento mixto (público-privado) apalancado en un marco de PI sólido es la fórmula que han seguido los países líderes en innovación en salud.
- Desarrollo de Industria Propia: La aspiración de desarrollar una industria propia de tecnologías sanitarias solo será posible si se adopta y prioriza un sistema de PI que atraiga inversión y proteja la innovación local.
Declaraciones y Llamado a la Acción
El director de INNOS, Carlos Felipe Escobar Roa, señaló: “La propiedad intelectual es una pieza clave para construir un sistema de salud innovador, sostenible y competitivo. El WIPO 2025 confirma que Colombia tiene talento y creatividad, pero necesita fortalecer su marco institucional para transformar esas capacidades en bienestar y desarrollo”.
INNOS destaca que este informe llega en un momento crucial para el país, en medio de una crisis profunda del sistema de salud. La propiedad intelectual puede convertirse en un habilitador estratégico para fortalecer la investigación, dinamizar la economía del conocimiento y promover productos sanitarios desarrollados en Colombia.
La tarea es urgente. Debemos pasar del diagnóstico a la acción, implementando las estrategias de Regulación Inteligente y fortalecimiento del sistema de PI para desatar el enorme potencial de nuestro ecosistema. Solo así podremos convertir la innovación en la palanca que transforme nuestro sistema de salud y posicione a Colombia como un líder regional en ciencias de la vida.
Contacto para medios:
INNOS – Instituto de Innovación en Salud
Universidad El Bosque
innos@unbosque.edu.co
por Coordinacion Innos | Dic 4, 2025 | Uncategorized
¿Cómo influyen los ecosistemas de innovación en la calidad de los sistemas de salud?
La innovación en salud se entiende como la generación de soluciones novedosas que hacen bien y se adoptan para cuidar y mejorar la salud, el sistema de salud y fortalecer la industria, los servicios y las tecnologías de la salud. (PINNOS, 2024). La innovación en salud tiene la capacidad de fortalecer y dinamizar los sistemas sanitarios, de forma que se hagan más eficientes y que consigan sus objetivos sociales. De la misma manera, la innovación en este sector apunta a fortalecer la industria, los servicios y las tecnologías dedicadas a la salud, en todos los niveles y para todas las problemáticas.
En un ambiente totalmente polarizado con respecto a la organización del sistema de salud en Colombia, surge una opción real y confiable que es el Ecosistema de Innovación en Salud. Se trata de una red bien organizada, dinámica, productiva y con altísima capacidad de generar soluciones probadas durante años. En momentos tan críticos como el actual, el Ecosistema de Innovación en Salud constituye un activo de alto valor para producir las soluciones que el sistema requiere.
Definición y Componentes del Ecosistema
Un Ecosistema de Innovación en Salud (EIS) es el conjunto de organizaciones, instituciones e individuos que trabajan para promover la innovación sanitaria. En un buen ecosistema se fomenta la colaboración entre actores de sectores diversos: salud, ciencia, tecnología, emprendimiento, educación, gobierno, sociedad civil, para transformar la sociedad y mejorar la calidad de vida de las comunidades respondiendo efectivamente a los desafíos propios de salud, a los enfrentan los sistemas de salud y a la oportunidad de desarrollar las industrias de tecnologías sanitarias.
Del ecosistema hacen parte una amplia variedad y número de actores, de los cuales son esenciales los emprendedores quienes generan las nuevas respuestas a necesidades apremiantes, así como a problemáticas estructurales. También es importante recalcar el papel de las universidades y centros de investigación quienes aportan conocimiento científico de alta calidad, las empresas prestadoras de servicios de salud, la industria farmacéutica y de dispositivos médicos, las compañías aseguradoras, e incluso las instituciones reguladoras que están en el gobierno.
Los pacientes y las organizaciones sociales y gremiales están totalmente vinculada con el Ecosistema y son cruciales en la producción de bienes y servicios de alta calidad y que estén acordes con las necesidades de la ciudadanía.
Para comprender los alcances y la importancia de la innovación en salud, es fundamental tener en mente que sólo mediante la interacción coordinada de entidades públicas y privadas en un verdadero Ecosistema de Innovación en Salud, se puede avanzar en los objetivos mencionados.
No existe, por ende, un ecosistema si no se construyen relaciones colaborativas entre actores que son en esencia, diversos.
Para comprender con mayor profundidad el valor del Ecosistema de Innovación en Salud en el país, hemos invitado a dos expertos, quienes están directamente vinculados con la innovación y el emprendimiento en este sector. Se trata de Jacobo Estrada, fundador y CEO de TeKer Salud y Diego Alejandro Rojas Villarraga, diseñador estratégico con capacidad de potenciar el desarrollo empresarial a través de la gestión estratégica de la Innovación e Investigación.
Les invitamos a escuchar sus reflexiones y sus recomendaciones para los próximos años, que aportan una mirada con conocimiento y experiencia, muy importante ante la coyuntura política que se aproxima y ante los desafíos del sistema sanitario. De esta forma les damos la bienvenida a un nuevo episodio de Territorios de Innovación en Salud.
Escucha completo el capito aquí: Episodio 11
por Coordinacion Innos | Dic 2, 2025 | Uncategorized
JOSE VLADIMIR GUZMAN RIVERA
Candidato a Doctor en Salud Pública, Magister en Epidemiología, Especialista en Gerencia en Salud Ocupacional, Enfermero
El análisis del comportamiento histórico del VIH y de su evolución en Colombia permite dimensionar la magnitud de los retos actuales. Desde 1981, cuando surgieron los primeros casos de inmunodeficiencia en Estados Unidos, hasta hoy, el mundo ha sido testigo de avances científicos y transformaciones sustanciales en los sistemas de salud. Lo que inicio como una enfermedad asociada a alta mortalidad, estigma y desconocimiento, se convirtió progresivamente en una condición crónica manejable gracias al desarrollo del tratamiento antirretroviral en 1987 y, de manera decisiva, con la llegada de la terapia antirretroviral de gran actividad en 1996. Esta transformación constituye uno de los logros más significativos de la medicina moderna.
En Colombia, según el Instituto Nacional de Salud, durante 2024 se notificaron 19.344 casos de personas que viven con VIH (PVV) confirmados por laboratorio, una reducción del 2,5 % frente a los 19.833 registrados en 2023. Sin embargo, esta tendencia no es similar en el territorio nacional: ciudades como Neiva, Cúcuta, Pereira, Ibagué, Valledupar, Bucaramanga y Medellín reportaron incrementos en las notificaciones respecto al año anterior. De acuerdo con estimaciones de ONUSIDA y el Ministerio de Salud, en el país viven alrededor de 185.954 personas con VIH, de las cuales cerca del 70 % conocen su diagnóstico, el 64 % reciben tratamiento antirretroviral y aproximadamente el 57 % logran supresión viral. Aunque estos indicadores reflejan avances, evidencian también una brecha considerable frente a la meta internacional 95-95-95 para 2030. El cual busca que, para esa fecha, el 95% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico, el 95% de ellas reciban terapia antirretroviral, y el 95% de las que reciben tratamiento tengan supresión viral.
Los avances terapéuticos han sido determinantes: actualmente existen medicamentos con menor toxicidad y esquemas que facilitan la adherencia y mejoran la calidad de vida. Asimismo, la evidencia científica ha demostrado que una persona con carga viral indetectable no transmite el virus, lo que representa un hito para la reducción del estigma y la prevención. Sin embargo, estos logros dependen de un elemento esencial: la continuidad, oportunidad y calidad de la atención en salud. La interrupción del tratamiento, incluso por lapsos breves, puede revertir años de control clínico y comprometer la salud individual y colectiva.
En este contexto, preocupa de manera particular la posible suspensión de los servicios que la IPS SIES Salud presta a los afiliados de Nueva EPS. La atención especializada para personas que viven con VIH/SIDA no puede ser reemplazada de forma inmediata ni en condiciones equivalentes, y su interrupción implica riesgos clínicos severos: aumento de la carga viral, aparición de resistencias, progresión a SIDA y mayor mortalidad. En pacientes con supresión viral, la suspensión del tratamiento compromete la estabilidad lograda; en quienes inician proceso terapéutico, afecta la etapa crítica de adherencia.
Estas interrupciones también deterioran la confianza en el sistema de salud, incrementan la ansiedad de los pacientes y profundizan las barreras de acceso, especialmente en poblaciones vulnerables. Desde la perspectiva epidemiológica, las consecuencias son aún más graves: el aumento de la carga viral en los pacientes que viven con VIH eleva el riesgo de transmisión y amenaza con hacer retroceder los avances alcanzados durante más de dos décadas. La literatura internacional señala que la discontinuidad del tratamiento antirretroviral, incluso por pocas semanas, puede incrementar la transmisión entre un 12 % y 15 % en escenarios urbanos de alta prevalencia.
Para el sistema de salud colombiano, la eventual salida de un prestador especializado como SIES Salud generaría una sobrecarga para otras instituciones, afectaría la cadena de suministro de medicamentos y obligaría a un proceso complejo de reasignación de miles de pacientes. Esto suele traducirse en retrasos, pérdida de seguimiento clínico y deterioro de la calidad de la atención. En este marco, la continuidad del tratamiento antirretroviral es un derecho fundamental protegido por el artículo 49 de la Constitución Política, además la Ley Estatutaria 1751 de 2015, regula este derecho, estableciendo que la salud es un derecho fundamental autónomo y que los servicios deben ser garantizados con oportunidad, continuidad, eficacia y calidad.
La experiencia internacional demuestra que los sistemas de salud que han hecho avances sostenidos frente al VIH se caracterizan por modelos de atención integrados, estables y centrados en la persona. Mientras países como Brasil y Argentina operan con provisiones estatales robustas, Colombia continúa dependiendo de modelos fragmentados y de prestadores privados cuya capacidad técnica y financiera es variable. En este escenario, una eventual interrupción de los servicios de SIES Salud no constituiría una reestructuración administrativa, sino un evento de alto impacto clínico y epidemiológico con riesgo de aumentar la morbilidad, la mortalidad, la transmisión del virus y el retroceso en indicadores de salud pública.
El país no puede permitir retrocesos epidemiológicos evitables ni interrupciones en la atención de una condición que requiere continuidad absoluta. Es por esto que desde la academia hacemos un llamado urgente a los tomadores de decisiones del país para que se adopten las medidas necesarias que eviten la interrupción de los servicios prestados por SIES Salud, una situación que podría desencadenar una crisis mayor en el sistema de salud dada la eventual suspensión de una red de atención especializada. Es indispensable fortalecer las políticas públicas, consolidar modelos de atención estables y garantizar que los avances terapéuticos construidos durante cuatro décadas no se vean comprometidos por fallas administrativas o estructurales. En un país donde miles de personas dependen diariamente de la continuidad de su tratamiento.
por INNOS | Nov 21, 2025 | Uncategorized
El 13 de noviembre pasado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó su informe sobre el desempeño de los sistemas de salud de los países miembros. Este reporte se construye a partir de fuentes de información oficial y permite establecer una perspectiva general de los sistemas sanitarios, así como comparaciones entre países y con respecto al promedio de toda la organización.
A continuación, presentamos un análisis de algunos aspectos muy relevantes del informe en su versión 2025, con énfasis en Colombia y en comparación con los resultados medios de la OCDE, así como con algunos países que muestran cifras de interés y de referencia en cada indicador.
Resumen del informe OCDE
El Panorama de la Salud (Health at a Glance) se construye mediante una selección de indicadores específicos sobre varios aspectos de salud pública y desempeño de los sistemas de salud. Estos indicadores se evalúan por cada país miembro de la OCDE, e incluyen los socios estratégicos y los países candidatos a adhesión. Los análisis que presenta el reporte y los datos se obtienen de estadísticas nacionales oficiales más recientes y comparables junto con otras fuentes complementarias.
Según se ha publicado, en la versión 2025, los indicadores elegidos se analizaron para presentar diferencias entre países y a lo largo del tiempo, en cuanto a las siguientes categorías:
- Estado de salud,
- Determinantes Sociales,
- Factores de riesgo,
- Acceso y calidad de la atención,
- Gasto sanitario y
- Recursos del sistema de salud.
El reporte contiene un capítulo especial enfocado a analizar y comparar condiciones de género y salud.
En esta nota vamos a analizar los indicadores de Estado de salud y de esperanza de vida del país, con respecto a los promedios de la OCDE.
Estado de salud y esperanza de vida
- Esperanza de vida al nacer: Colombia presenta un promedio de 77,5 años frente a los 81 años de promedio de la OCDE, lo cual es un resultado negativo ante este grupo de países. Este dato, que es de 2023, es 3,2 años más alto para Colombia con respecto al de hace 10 años, lo cual indica un incremento cercano al 4% en este periodo. Los países con mejor resultado son Suiza, Japón y España; todos por encima de 84 años en promedio.
- Mortalidad evitable: Este indicador se divide en dos indicadores: Mortalidad Prevenible y Mortalidad Tratable. Colombia tiene resultados deficientes y peores que el promedio de la OCDE en ambos. De una parte, en Mortalidad Prevenible tiene 304 muertes por 100.000 habitantes y, de otra parte, en Mortalidad Tratable en el país tiene un promedio de 115 muertes por 100.000 habitantes. Ambos datos corresponden al año 2024. Cuando se acumulan para construir el indicador de Mortalidad Evitable, Colombia queda en último lugar con 419 muertes por 100.000 habitantes, muy por encima del promedio OCDE que es de 222. El mejor desempeño lo tiene Suiza con 114 muertes por 100.000 habitantes, casi la mitad de Colombia.
Según el informe, la Mortalidad Prevenible se refiere a enfermedades infecciosas y lesiones, entre otras afecciones asociadas con factores de riesgo como el consumo de tabaco, vinculado a cánceres y enfermedades cardiovasculares; mientras que la Mortalidad Tratable incluye enfermedades circulatorias, como infarto cardiaco y accidente cerebrovascular, y condiciones metabólicas como diabetes y cáncer.
- Mortalidad infantil: 16,8 por 1.000 nacidos vivos (dato de 2021) que también es uno de los más elevados del conjunto de países. Frente al promedio OCDE que fue 4,0, es uno de los datos más preocupantes, a pesar de que la tendencia ha sido positiva en el país, que logró una reducción de 20,7 en 2013 al 16,8 de 2021. Los mejores resultados son de Japón y Finlandia con 1,8 y 1,9 respectivamente.
- Mortalidad materna: Colombia muestra una reducción del indicador entre el periodo de 2011 a 2013 y el periodo más reciente de 2021 a 2023. En el primero el promedio del indicador fue 63,3 muertes por 100.000 nacidos vivos y en el segundo el promedio fue de 59,9 por 100.000 nacidos vivos. Este es un avance de 3,4 en el indicador, que, en todo caso, resulta insuficiente al compararlo con los demás países de la OCDE. Colombia tiene el segundo dato más alto, superada solo por Perú y lejos del promedio OCDE que fue: 10,3. El mejor desempeño es de Islandia e Irlanda ambos con 0,0 muertes en el periodo de 2021 a 2023.
- Cáncer: El informe muestra que Colombia tiene niveles relativamente bajos de incidencia y mortalidad por cáncer, en comparación con los demás países y con el promedio OCDE. Para 2022 la incidencia en el país fue: 178 por 100.000 habitantes, la sexta más baja de los 38 países (promedio OCDE: 291). En cuanto a la mortalidad, el comportamiento del indicador es similar, siendo el octavo más bajo del grupo de países, con 163 casos por 100.000 habitantes, frente a 191 del promedio OCDE, en el mismo año 2022.
- Salud mental: Si bien el informe presenta varios indicadores de salud mental, algunos de ellos provienen de encuestas poblacionales y no todos los países cuentan con datos de estas encuestas. Este es el caso de Colombia, del que no se dispone de información para los indicadores de autorreporte del estado de salud. No obstante, existe el indicador de suicidios que también es analizado y comparado con los demás países y con el promedio OCDE. Colombia tiene un nivel bajo de suicidios con una tasa estandarizada por edad de 6,2 por 100.000 habitantes, frente al promedio OCDE que fue de:10,7. En Colombia llama la atención la gran diferencia de tasas de suicidio entre hombres y mujeres porque para los hombres fue de 10,8 frente a 2,1 de las mujeres. Esta diferencia se mantiene en todos los países, aunque no es tan amplia en algunos de ellos ni en el promedio general que fue de 5,0 para mujeres frente a 17,2 para hombres.
Al analizar este primer grupo de indicadores se pueden extraer algunas conclusiones:
1) Esperanza de vida
- Brecha negativa frente a la OCDE (77,5 vs 81 años).
- Tendencia nacional al alza: +3,2 años en una década (~4%), lo que indica progreso sostenido, pero insuficiente para converger con el promedio OCDE.
2) Mortalidad evitable
- Colombia queda última en el agregado (419/100.000), y por encima del promedio OCDE (222).
- Prevenible (304/100.000): sugiere déficits en prevención y control de riesgos (infecciosas, lesiones, tabaco, etc.).
- Tratable (115/100.000): señala brechas en diagnóstico oportuno y calidad de la atención.
- Implica que el acceso nominal no está logrando traducción efectiva en resultados (fallas en continuidad, oportunidad y resolutividad, especialmente en redes de urgencias y crónicas).
3) Mortalidad infantil (MI)
- 16,8 por 1.000 NV (2021) frente a 4,0 OCDE: rezago importante pese a la reducción desde 2013.
- Apunta a cuellos de botella en periodo perinatal y neonatal (control prenatal, parto seguro, RCP neonatal).
4) Mortalidad materna (MM)
- Descenso leve (63,3 → 59,9 por 100.000 NV), pero segundo dato más alto del conjunto y muy lejos del promedio OCDE (10,3).
- Sugiere brechas en urgencias obstétricas, referencia y contrarreferencia, transporte sanitario y calidad del parto y posparto.
5) Cáncer
- Incidencia (178) y mortalidad (163) por 100.000 en 2022 menores al promedio OCDE (291 y 191).
- Posible subregistro (p. ej., tamizajes, oportunidad diagnóstica). El buen resultado podría combinar menor incidencia real con diagnóstico tardío
6) Salud mental
- Tasa de suicidio baja (6,2/100.000) vs OCDE (10,7), pero brecha de género marcada (H: 10,8 vs M: 2,1).
- Falta de indicadores de autorreporte limita la lectura integral.
Conclusiones
- Cobertura ≠ resultados: el país ha avanzado en cobertura y ganado años de vida, pero no se transforma ese acceso en reducción de mortalidad evitable, especialmente en prevenible (riesgos, lesiones, infecciosas) y en tratable (IAM, ACV, diabetes, cáncer).
- Nudos críticos materno‑infantiles: Mortalidad Infantil y Mortalidad Materna son los rezagos más notorios frente a OCDE, concentrando pérdidas de AVPP (años de vida potencialmente perdidos) en etapas sensibles del curso de vida.
- Enfermedades crónicas y urgencias tiempo‑dependientes: las cifras evidencian brechas en la cadena de valor clínica (detección, adherencia, continuidad, traslado y respuesta hospitalaria).
- Datos de Cáncer aparentemente favorables, deben ser analizados con prudencia. Conviene triangular con registros poblacionales, tamizajes y estadios al diagnóstico para evitar falsas lecturas optimistas por subregistro.
- Salud mental: baja mortalidad por suicidio es positiva, pero la diferencia por sexo exige intervenciones focalizadas en hombres y vigilancia de otras métricas (intentos, consumo problemático, violencia).
- Gestión basada en datos: la ausencia de algunos indicadores (autorreporte, y encuestas poblacionales masivas) obstaculiza la evaluación y el pilotaje fino de políticas.
Este informe aporta información muy valiosa para entender la situación actual de salud en el país y ver el comportamiento de un grupo de países comparables, aunque en mejor situación que Colombia, dado que son los de mayor desarrollo social y económico en el mundo. Es fundamental analizar cada dato teniendo en cuenta su temporalidad para comprender las tendencias y los rezagos de información que todavía se presentan. Queda, sin dudas, mucho esfuerzo por hacer para avanzar hacia los niveles de los países que lideran en estos indicadores.
Próximamente continuaremos con el análisis de este interesante reporte, revisando otro grupo de indicadores y cómo está Colombia frente los referentes internacionales en salud.
*Fuente principal: OECD Health at a Glance 2025 – Country Notes (Colombia) y OECD Health Statistics 2025.