por INNOS | Sep 4, 2025 | Noticias, publicaciones_categoria
Entender los desafíos actuales y proyectar las respuestas futuras.
Las transformaciones tecnológicas y las nuevas herramientas digitales constituyen, al mismo tiempo, recursos muy valiosos para fortalecer la atención en salud y, un gran reto para el talento humano en todas las áreas del conocimiento y la industria.
Por ello, han surgido nuevos modelos pedagógicos se están enriqueciendo a partir de estas nuevas tecnologías. Su integración fluida y armónica plantea el reto, por una parte, de adquirir competencias para interactuar de forma más integrada y eficaz con las herramientas disponibles y en constante evolución, y, por otra parte, un panorama novedoso que abre posibilidades hasta ahora ilimitadas, para avanzar en la formación técnica y profesional en todas las áreas, ampliando el acceso y la calidad de la educación.
Instancias globales como el Foro Económico Mundial, que desarrolló en 2020 una nueva plataforma denominada Reskilling Revolution, cuyo objetivo es brindar mejor educación, nuevas habilidades y mejor trabajo a mil millones de personas en todo el mundo para 2030; han abordado estos desafíos para enfocar esfuerzos y recursos en la renovación de capacidades, técnicas y conocimientos necesarios para lograr su uso adecuado y pertinente.
Para analizar el contexto actual y profundizar en la comprensión de los próximos escenarios, dialogamos con el Dr. Luis Carlos Ortiz Monsalve, experto colombiano en formación del talento humano en salud, quien nos explica que la IA y las tecnologías emergentes están transformando la formación, pero al mismo tiempo, que existe preocupación por su impacto en la humanización de la atención. “El reto es hacer que la tecnología apoye, no reemplace, la interacción humana”. Las innovaciones en la formación del talento humano en salud no solo abarcan las nuevas tecnologías, sino que enfrentan tensiones en los modelos pedagógicos. Una de estas tensiones es la que se plantean en las facultades de la salud, con respecto al contacto temprano de estudiantes con pacientes vs. las simulaciones clínicas para proteger derechos y seguridad.
Coincide en este análisis el Dr. Hugo Cárdenas López, decano de la Escuela Colombiana de Medicina, Universidad El Bosque; quien precisa que la incorporación de nuevas tecnologías implica la formación de los profesionales de la salud no solamente en su utilización, como usuarios finales de una herramienta o de un dispositivo, sino que sean participantes directos de la creación de las nuevas tecnologías, en su programación y en el diseño de procesos y procedimientos relacionados con su campo específico. Esto incluye la simulación clínica, como herramienta central en todos los procesos de educación en salud.
Sin lugar a dudas, este llamado abarca también a la fuerza laboral, profesional, técnica, auxiliar y especializada del campo de la salud. Las innovaciones tecnológicas exigen que los conocimientos del personal sanitario también avancen para conseguir el máximo provecho de las herramientas novedosas que, cada vez más, están disponibles, en múltiples áreas y especialidades médicas.
En este episodio del podcast Territorios de Innovación en Salud, hacemos una reflexión sobre el impacto actual y futuro de la incorporación de nuevas tecnologías a la atención sanitaria, en todos los niveles y desde el proceso mismo de formación. Acompáñanos a escuchar sus interesantes aportes que aportan pautas valiosas para los próximos años y para las entidades formadoras de quienes se dedican al cuidado de la salud en nuestro país y en el mundo. Encuentra nuestro podcast en este enlace.
por INNOS | Ago 21, 2025 | Noticias
El 20 de agosto de 2025, la Cámara de Dispositivos Médicos e Insumos para la Salud de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia – ANDI – reunió a líderes del sector, aseguradores, prestadores, industria y expertos internacionales para discutir un tema que hoy marca la agenda global, cómo migrar hacia modelos de salud basados en valor y estrategias de compras que prioricen resultados y experiencia del paciente. Más que revisar definiciones, las conversaciones permitieron un espacio de discusión profunda sobre hacia dónde debe avanzar Colombia para consolidar un sistema sostenible, equitativo e innovador.
El cambio de paradigma: del precio al valor
Uno de los consensos fue que el modelo tradicional, basado en negociar precios unitarios, no es suficiente para garantizar mejores resultados clínicos ni sostenibilidad financiera. Las experiencias internacionales, como el modelo MEAT de la Unión Europea o el NHS británico, muestran que el costo total del ciclo de atención —incluyendo seguimiento, interoperabilidad y experiencia del paciente— debe estar en el centro de la toma de decisiones.
El concepto de valor también se amplió, medirlo no solo es cuestión de indicadores clínicos, sino de incorporar la voz del paciente, reconocer la diversidad territorial y entender los determinantes sociales que condicionan la salud.
Compras basadas en valor: desafíos y aprendizajes
El taller dejó en evidencia que las compras basadas en valor (VBP) no son solo una estrategia de adquisición, sino una palanca para transformar el sistema de salud. Entre las principales barreras identificadas se mencionaron:
- Marcos normativos rígidos que limitan la implementación de esquemas innovadores.
- Infraestructura de datos insuficiente para medir resultados clínicos y de experiencia.
- Desalineación entre áreas clínicas, financieras y de adquisiciones, lo que dificulta la toma de decisiones integrales.
A pesar de los retos, también se compartieron casos inspiradores. Experiencias como la del Hospital Sant Pau en España, que implementó contratos basados en resultados para marcapasos con monitoreo remoto, evidencian que estos modelos mejoran la trazabilidad del paciente y reducen las visitas innecesarias, logrando mayor eficiencia y calidad.
Datos, interoperabilidad e inteligencia artificial: piezas clave
Uno de los puntos más discutidos fue la necesidad de mejorar la calidad y gobernanza de los datos. La interoperabilidad sigue siendo un reto crítico, sobre todo en zonas rurales, y limita la capacidad de medir resultados comparables. Se presentaron ideas sobre inteligencia artificial aplicada al análisis de datos clínicos y operativos. Por ejemplo, el uso de reconocimiento de voz para medir tiempos en salas de cirugía, o plataformas que permitan capturar información en tiempo real para fortalecer la trazabilidad y evaluar resultados clínicos de manera objetiva. Colombia ya cuenta con iniciativas que demuestran el potencial de los modelos basados en valor. Entre ellas:
- Compensar, que logró reducir en un 25 % las hospitalizaciones por EPOC mediante estrategias de atención integral.
- Capital Salud, que implementó monitoreo remoto para pacientes con diabetes en zonas rurales, acercando la tecnología a poblaciones históricamente excluidas.
- Mederi, que desarrolló un modelo cardiovascular con indicadores centrados en el beneficio real para el paciente.
Estos casos muestran que la transición hacia un sistema basado en valor no es una apuesta futura, sino una realidad en marcha. Este espacio deja abierta la conversación sobre la urgencia de articular esfuerzos entre reguladores, aseguradores, prestadores, industria y pacientes para generar un marco común que impulse la adopción de modelos de valor.
El desafío no es menor, implica diseñar métricas comparables, habilitar pilotos regulados de compras basadas en valor, invertir en interoperabilidad de datos y formar equipos clínicos y administrativos con nuevas competencias.
Este escenario deja en evidencia que no se trata de adoptar modelos internacionales “de manual”, sino de adaptarlos al contexto colombiano, teniendo en cuenta las desigualdades territoriales, las capacidades reales de los actores y, sobre todo, el impacto en la vida de los pacientes. La conversación sobre salud basada en valor ya no es opcional, demostrando que el país está comenzando a construir consensos estratégicos que conectan innovación, sostenibilidad y equidad.
El reto radica en pasar de la teoría a la práctica: transformar aprendizajes en políticas, contratos, tecnologías y métricas que reflejen lo que verdaderamente importa, el valor generado para las personas y para el sistema en su conjunto.
Desde INNOS, el HUB iEX de la Universidad El Bosque, asumimos el compromiso de impulsar conversaciones estratégicas y generar conocimiento aplicado que conecte a la academia, la industria y las instituciones de salud. Nuestro propósito es acompañar la evolución del ecosistema mediante análisis, investigación y articulación de actores, contribuyendo a que estas discusiones se traduzcan en decisiones informadas que mejoren la vida de los pacientes.
por INNOS | Ago 12, 2025 | Blog, Noticias, Uncategorized
Alguna vez te has preguntado:
- ¿Qué funciones cumple la propiedad intelectual en la innovación en salud?
- ¿Cuál es la situación actual de nuestro país en este sector tan importante?
- ¿Qué desafíos y oportunidades tenemos en Colombia con respecto a la protección de la propiedad intelectual?
La propiedad intelectual en salud no solo protege a quienes investigan, desarrollan e innovan, sino que, además, promueve la creación de un entorno favorable mediante un conjunto de incentivos de orden legales, económico y de reconocimiento público; con el fin de dinamizar las transformaciones que el sistema sanitario necesita y con ello, generar soluciones reales. Las patentes para fármacos innovadores, la protección de diseños industriales para nuevos dispositivos médicos y salvaguardar los derechos de autor de desarrollos novedosos en los sistemas de información en salud; constituyen una muestra de los alcances que tiene el campo de la propiedad intelectual en salud. Según la OMPI (2023), el 65% de las patentes relacionadas con biotecnología en América Latina entre 2018 y 2022 se concentraron en áreas como terapias génicas y nanomedicina, reflejando la relevancia de la PI en tecnologías disruptivas (World Intellectual Property Organization, 2023)
Para Colombia, un país de economía media que enfrenta desafíos en términos de acceso a servicios de salud y brechas tecnológicas, el fortalecimiento del sistema de PI representa una prioridad estratégica. Un marco regulatorio sólido en materia de PI no solo incentivaría la innovación a nivel local, sino que también atraería inversiones extranjeras y facilitaría la transferencia y adopción de tecnologías avanzadas, contribuyendo así a reducir las disparidades existentes en el sistema de salud.
Las voces de los expertos.
En nuestra serie de Podcast Territorios de Innovación en Salud, la doctora Ana María Castro, abogada con posgrados en Derecho Comercial y Derecho y nuevas tecnologías de la Vida, nos explica que Colombia todavía tiene un amplio campo de oportunidades en este sector porque ha tenido históricamente, una dependencia de las innovaciones tecnológicas que se producen en el extranjero, especialmente en el desarrollo de medicamentos y de algunos dispositivos médicos.
En su concepto, los avances más significativos del país están en el desarrollo de software y aplicaciones de salud (Apps), centradas en el paciente, que viene acompañado de un crecimiento más reciente en la generación de dispositivos médicos innovadores, de los cuales ya existen procesos de protección con patentes o modelos de utilidad.
Así mismo, el experto Andrés Rincón nos proporcionó datos muy ilustrativos sobre la dinámica de la innovación en salud en el país. En su concepto, la innovación va por buen camino, al compararla con países de desarrollo similar y ha mantenido una tendencia más o menos estable, aunque con una reducción en 2024 cuando se registraron solo 1,800 solicitudes de patentes (la cifra más baja históricamente), con un 86% presentadas por no residentes en Colombia. Resaltó, por ejemplo, que una elevada proporción de las patentes solicitadas en Colombia y en Latinoamérica en el sector sanitario, provienen de personas u organizaciones no residentes (internacionales), lo cual confirma un nivel todavía alto de dependencia de las innovaciones desarrolladas por industrias que no tienen origen local.
Los dos expertos coinciden en que el ecosistema de innovación en salud en Colombia presenta fortalezas significativas que han permitido avances notables en los últimos años. Entre estas, destacan los centros de investigación y clústeres de salud, que han emergido como nodos de innovación en regiones como Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca. De igual manera, señalan algunas debilidades y barreras que limitan su potencial de crecimiento y consolidación. Estas barreras pueden clasificarse en cuatro categorías principales: legales, económicas, culturales y de acceso.
Entre otros aspectos se subraya la insuficiente inversión de Colombia que destina solo el 0.29% de su PIB a actividades de ciencia, tecnología e innovación, una cifra significativamente inferior al promedio de los países de la OCDE, que ronda el 2.5%. Esta brecha limita la capacidad del país para generar conocimiento y tecnologías disruptivas en el sector salud.
Todos estos datos y otros aspectos muy interesantes, los desarrollamos a fondo con nuestros invitados en este episodio del podcast: Territorios de Innovación en Salud. Cada dos semanas una nueva temática con expertos y expertas que nos ayudan a entender la situación actual, los desafíos y las oportunidades para la innovación en salud en Colombia. Te invitamos a seguirnos en nuestro podcast.
Creado por:
Alejandro Gómez – Coordinador académico INNOS
por INNOS | Ago 27, 2024 | Noticias
El sistema de salud en Colombia está en una situación crítica. A medida que el país enfrenta presiones económicas y sociales crecientes, el financiamiento de la salud se convierte en un desafío que requiere atención urgente y soluciones innovadoras. Aunque los recursos para el sistema de salud provienen de diversas fuentes, como el Presupuesto General de la Nación (PGN) y los aportes individuales y empresariales, las tensiones financieras persisten. La combinación de un crecimiento económico moderado, una demanda creciente de servicios de salud y las ineficiencias sistémicas han expuesto las vulnerabilidades del actual modelo de financiamiento. Uno de los problemas más apremiantes es la falta de un marco fiscal claro y estable para su financiamiento. La intervención de la Corte Constitucional en temas financieros solo confirma la exposición de fragilidad que hoy afronta el sector. Lo cual, nos lleva a cuestionarnos si es suficiente el modelo actual o si necesitamos explorar nuevas fuentes de financiamiento del sistema.
Es claro que los modelos tradicionales han demostrado ser insuficientes para enfrentar los desafíos actuales de la salud en Colombia. Es clave diseñar esquemas que se adapten a las realidades específicas de cada región y que aborden los problemas particulares con los que conviven los actores del ecosistema. Y eso puede implicar algunas variables:
- Alcance geográfico: Adaptando el financiamiento a las necesidades de cada región.
- Desafíos específicos de salud: Enfocándose en problemáticas particulares del sistema.
- Rutas de salud-enfermedad: Ajustando el financiamiento a las etapas del proceso de atención.
- Innovación en salud: Fomentando la creación y adopción de nuevas tecnologías y prácticas.
Pensar hoy en estos enfoques, es analizar cómo responder a los factores que presionan la sostenibilidad del sistema, como el envejecimiento poblacional, la innovación tecnológica, las ineficiencias en la gestión y las expectativas crecientes de los usuarios.
Esta es una discusión que también se está dando a nivel global, pues los sistemas de salud en todo el mundo se también enfrentan a desafíos financieros derivados de factores demográficos, tecnológicos y de gestión. Pero para abordar estas presiones, algunos se han propuesto varios mecanismos innovadores de financiamiento:
- Recursos disponibles según el PIB per cápita: Un modelo inspirado en Costa Rica, donde el financiamiento se ajusta automáticamente según la capacidad económica del país, vinculando los fondos de salud al crecimiento económico.
- Envejecimiento poblacional: Implementación de seguros de salud y pensiones a largo plazo, como en Japón, para cubrir los costos asociados al envejecimiento.
- Innovación tecnológica: Financiamiento colaborativo público-privado para adquirir y desarrollar nuevas tecnologías de salud, similar a las Alianzas Público-Privadas (APP) en el Reino Unido.
- Ineficiencias del sistema: Sistemas de pago por resultado, como el programa Hospital Pay-for-Performance (P4P) en Estados Unidos, que vinculan el financiamiento a la calidad y eficiencia de los servicios prestados.
- Expectativas de los usuarios: Plataformas de financiamiento participativo para proyectos específicos, permitiendo a los ciudadanos contribuir directamente a iniciativas de mejora del sistema de salud.
- Déficit de talento humano en salud: Financiamiento colaborativo para la educación y retención de personal de salud, como el programa de “Beca de Servicio Público” en Chile.
Las fórmulas, afortunadamente, cada vez son más en el mundo, pero ninguna es completa. Las necesidades territoriales deben seguir en el fondo del diseño de este tipo de políticas y existen prácticas en distintos niveles que están aportando cada vez más al estado del arte. Por ejemplo:
- Nivel local: Estrategias de crowdfunding comunitarios para financiar proyectos específicos de salud.
- Nivel regional: Fondos de inversión regionales que reúnen recursos de diversos inversores para financiar proyectos de salud con impacto regional.
- Nivel nacional: Bonos de impacto social emitidos por el gobierno para financiar proyectos de salud pública.
- Nivel internacional: Cooperación financiera multilateral, como los préstamos y subvenciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para proyectos con impacto transnacional en Latinoamérica.
- Nivel global: Fondos globales y alianzas de financiamiento, como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.
Por otro lado, el financiamiento debe abarcar todas las etapas del proceso de salud-enfermedad, desde la prevención hasta los cuidados paliativos. Esto puede incluir desde impuestos a productos nocivos para la salud para financiar programas de prevención, hasta bonos de impacto social para financiar tecnologías de diagnóstico en comunidades con acceso limitado, y modelos de pago por suscripción para servicios de salud digital.
Finalmente, el sistema de salud colombiano necesita urgentemente una reforma en su financiamiento, a pesar que hoy el Congreso empezará a debatir varias propuestas de reforma al sistema de salud, parece que los modelos de financiamiento aún no recogen la atención necesaria. La adopción de modelos innovadores es clave para garantizar la sostenibilidad y eficiencia del sistema. En última instancia, es necesario que este asunto evolucione a la par de la discusión sobre los desafíos y oportunidades del sistema de salud, asegurando que este se mantenga fuerte frente a las demandas futuras.
por INNOS | May 29, 2024 | Blog, Noticias
INNOS, en colaboración con la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, HubiEX, la Universidad El Bosque y diversos socios como la Cámara de Comercio de Bogotá, Healthtech Colombia, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), INNpulsa y Cemprende, realizaron la “Innovatón por la Salud de Bogotá Distrito Capital”. Esta iniciativa buscaba generar soluciones innovadoras para enfrentar los desafíos actuales del sistema de salud de Bogotá, dentro del marco del Modelo de Salud Más Bienestar. Durante la Innovatón, más de 100 actores, entre profesionales de la salud, pacientes, instituciones prestadoras de servicios y académicos se reunieron por dos días (27 y 28 de mayo), para trabajar de manera conjunta y proponer alternativas que contribuyeran al fortalecimiento del acceso y la calidad de los servicios de salud en el Distrito.

Hoy son claros los retos que enfrenta el modelo de salud debido a la transición demográfica, uno de estos, son la disminución del 40% en el número de nacidos vivos en la última década, lo que tiene importantes implicaciones para el sistema, especialmente entendiendo que Bogotá no es una sola entidad, sino una amalgama de múltiples localidades con grandes diferencias en densidad poblacional y características territoriales. Esto genera complicaciones, especialmente en áreas rurales que suelen ser dejadas de lado. Aunque la cobertura de salud en Bogotá es del 100%, existen inequidades significativas debido a la alta concentración de la población migrante y su estatus migratorio, lo que exacerba las vulnerabilidades. Con el 70% de la población en el régimen contributivo en Bogotá, frente al 50% a nivel nacional, hay una desconexión en la atención que deja fuera al 66% de la población más necesitada. La distribución desigual de servicios de salud, con una fuerte concentración en la zona nororiental, refleja y perpetúa estas inequidades. Desde lo metodológico, la Secretaría Distrital de Salud previamente identificó varios desafíos clave:
- Mejora del acceso equitativo y de calidad a los servicios de salud.
- Mitigación de eventos de salud pública vinculados a determinantes sociales y vulnerabilidades específicas.
- Prevención y respuesta oportuna ante alertas sanitarias y emergencias.
- Aportes del talento humano en salud a las necesidades del Modelo de Salud de Bogotá.
A través de ejercicios grupales y rotativos, cada equipo estudió las problemáticas planteadas y diseñó propuestas innovadoras, con el apoyo de tutores asignados por la Universidad El Bosque. Al final, más de 30 ideas se transformaron en 9 soluciones específicas a dichos retos, cuyas propuestas se presentaron al final de la Innovatón en un portafolio de soluciones dirigido a los tomadores de decisiones y referentes técnicos de la Secretaría Distrital de Salud, para ser incluidos en el plan liderado por la cartera en los próximos 4 años. Durante el acto de instalación, Julián Fernández, subsecretario de Salud Pública, expresó el compromiso de la entidad en revisar y utilizar los resultados del ejercicio para consolidar el modelo de salud de Bogotá. Manuel González, asesor de despacho de la Secretaría Distrital de Salud, destacó los pilares del modelo distrital y los principales desafíos en salud pública, enfatizando la importancia de la gestión de la información, la participación social transformadora, la gestión integral del riesgo y la intersectorialidad. La Innovatón destaca no solo por su enfoque participativo e inclusivo, sino también por su capacidad para generar soluciones pragmáticas y aplicables a corto y mediano plazo. Este enfoque contrasta con los intentos de diálogo para construir la reforma del sistema de salud a nivel nacional, los cuales, aunque convocando a diversos actores, no lograron condensar las preocupaciones y propuestas del ecosistema de innovación en salud durante todo el proceso legislativo y la agenda pública que tuvo.